sábado, 17 de febrero de 2018

Copias, plagios y demás "yerbas"



Me lo comentan, lo veo y me piden mi opinión. Sentirse como si hubieses visto a Medusa y quedar petrificada es poco y aunque no es nada nuevo, definitivamente hay casos como para ligas mayores de la delincuencia en el ámbito de la escritura en donde autores son víctimas de “otros autores” que se los llevan de encuentro luego de fingir amistad para luego terminar de sacar las uñas, ¿algo nuevo para mí? ¿En serio es algo nuevo para ti? Claro que no, seamos honestos, se han visto casos pero hacerse de la vista gorda es fácil, lo que ha pasado no me extraña si yo viví algo parecido un par de años atrás en carne propia, e incluso colaborando en otro escrito ambientado en Hawái cuya línea y trama también fue plagiada meses después y sí, lo sostengo y más habiendo editorial en medio, fue el colmo, también me pasó con una especie de denuncia que recibí hasta por una publicación en la revista donde me preguntaban si es que no me daba cuenta de que ciertos libros parecían copias de otros y bueno, la verdad sólo el que ha pasado ciertas experiencias puede opinar o callar pero es que definitivamente la sinvergüenzada no tiene ni pies ni cabeza, ni principio ni fin cuando ha tocado fondo y el escándalo está hasta para ser televisado y ver todo en vivo, en directo y a todo color como lo que dicen que ha pasado.

Yo como siempre soy de acción retardada porque como saben no paso en fb, de hecho no paso pendiente de redes y como me ocupan otras cosas prefiero mantener contacto con los post programados y meterme allá cada tres días, especialmente a Twitter y darle RT a los post de mis contactos pero el día 14 de la amistad tuve que hacer tiempo para mis compañeras y saludarlas a distancia sin imaginar el “boom” con el que me encontré, (no conmigo gracias a Dios) Primero una especie de indirectas con respecto al plagio, no tanto indirectas pero si comentarios directos con el tema. Hace unos días una amiga compartía sobre el plagio de su título y algunas similitudes de su obra con otra descaradamente publicada, plática en la que me metí por solidaridad a ella porque la conozco y pensé que el asunto seguía girando en lo mismo pero viendo otros post me di cuenta que la cosa era mucho peor y que involucraba asuntos muy serios por parte de un par de “escritoras” y de como se hicieron fama a costilla de historias de otras, incluyendo el tener una editorial marca “patito” de ellas mismas y así como que estafó a no sé quiénes. Eso es lo que anda circulando, no las conozco, nunca las traté pero como siempre pasa quienes las trataron y rodearon si están embarradas en el asunto y es así como luego de una denuncia el fin de semana pasado la guerra se desató en fb y desde entonces ha sido un campo de batalla llevándose por delante a quien sea y a quien se meta. Los post aquí y allá dentro y fuera de fb y en blogs no se han hecho esperar y menos las amenazas de un lado y de otro así que como el asunto ya sobrepasó los límites es mejor que haya ya un tribunal real de por medio y vamos a ver de qué abogados (o de qué parte) salen más correas.
Como dije este tema no es nuevo y pueden ver mis artículos sobre esto desde hace más o menos tres años, incluso el último que escribí sobre el plagio fue en marzo del año pasado (aquí)
Pero como me pasó a mí no hicieron caso, “una no es ninguna” dice un dicho, como las acusadoras eran famosas les dieron más importancia a ellas y a mí que me llevara la fregada porque como dijo alguien por allí recientemente “parece que vale más el ejército de fans detrás de una autora hipócrita que la honestidad de quien ha sido víctima” y esa es la mera verdad. Quienes me conocen en confianza saben lo que yo pasé hace dos años atrás en cierto grupo donde fui atacada por un par de autoras que valiéndose de su fama y posición me señalaron hasta de tener perfiles falsos (simplemente con eso yo hubiera podido demandarlas por difamación porque para empezar ese día ni estaba en mi casa, o sea ellas lapidándome a mis espaldas y yo ni enterada) y el resto de la historia ya la conocen, una manera baja de sacarme de la carrera pero que no les valió, se jactaron de tener seguidoras y de ser yo la marginada, sus comentarios lo único que demostraron fue una envidia enferma, al grado hasta de bloquearme como si a mí eso me importara pero lo que no entiendo hasta la fecha es por qué esperaron tanto tiempo para sacar las uñas, ¿se iban a seguir fingiendo mis amigas? Y con estas amigas para qué enemigas si para tomar ideas las roban sin decir ni pio y eso se constata (ojo con una de ellas que al suave y en dizque broma siempre dice “mío” refiriéndose a cierto caballero, hasta en eso se puede comprobar su “obsesión” por dicha persona que cree que es sólo de ella siendo la razón por la cual me detesta y debería reconocerlo. ¿En el fondo también detestará a otras pregunto yo? Caras vemos corazones no sabemos definitivamente y en términos psicológicos este tipo de persona es peligrosa “y en potencia” ya que cree prestar algo que le pertenece) pero por el mal hecho por desgracia hay consecuencias, mismas que esta persona que comentó la frase anterior también lo dice citando ejemplos como “pérdidas en ventas, de seguidores y el retiro de la amistad y apoyo de otras escritoras y lectoras porque le han hecho más caso a lo sembrado por las otras sin saber tu parte”  de ahí su opinión sobre lo de las fans que mencioné arriba pero volviendo al caso que recién suena mejor que cualquier “stereo” por las redes es lo que sucedió con dizque “escritoras famosas” y que sacaban libros como quien saca pan del horno (dicen) parece ser el chisme más caliente de la temporada y como son varias las autoras afectadas ahora si hacen un escándalo digno de una revista de cotilleo que mantiene incendiada la red. Es una lástima que se tenga que llegar a tocar fondo de esta manera para abrir los ojos de una buena vez y gritarlo a los cuatro vientos habiendo ignorado los avisos previos que no quisieron ver ni reconocer, es como la escena del Titanic cuando el capitán Smith recibe un aviso de iceberg y se confía, bueno, lo que pasa ahora es lo mismo sólo que espero hagan caso a los avisos y tomen sus medidas, es hora de decir basta, no más plagio, respeten mi trabajo, es ahora de ser honestas, tener un mínimo de ética y apoyar lo que creas correcto no sólo el haber escuchado una parte sino las dos y de igual forma si nunca te ha pasado cosas así no está de más y solidarízate con las afectadas mostrando tu apoyo. No es justo que por publicar de manera digital se deba luchar aparte de la piratería ahora con tremendo y descarado tipo de plagio, es como para dejar de hacerlo y volcarse sólo al formato impreso aunque nada es seguro pero al menos es para pensar.

Mis artículos sobre el tema del plagio y copias allí seguirán, pueden leerlos cuando quieran y compartirlos, están en mis blogs y también en la revista, he dicho hasta el cansancio mis experiencias e incluso esa última de que me copiaron mi título de “Ocaso y Amanecer” ( click aquí y lee la segunda parte del post ) y sí, esta persona salió de Wattpad y como es seguidora de otras pues le valió madre tomar algo así como una represalia contra mí (que no me conoce) y sin más se cogió mi título, otra que no pidió permiso pero bien que sabe quién soy. (Niña te digo que tu compañía te precede, el que con lobos anda a aullar aprende, los lobos se creen invencibles cuando atacan en manada porque uno solo no se enfrenta a nada.) 

Un regalo para quienes se han servido de mis historias

Y para esas que me compadecen creyendo que porque no me comentan o comparten en las redes soy invisible o que porque no califican nadie me lee, les digo que se equivocan, tengo el apoyo de la gente que me aprecia y si les mostrara estadísticas sin hacer escándalo se sorprenderían, al menos una vez a la semana fb me escribe para que promocione “tal post” por su alcance y todas las semanas Twitter me indica mis post más destacados y aunque no sea una “best-seller” Dios es fiel y al menos mis libros también han estado en los primeros lugares de sus géneros, así que como dice el dicho “en el huesito está el sabor del caldo” allá quien entienda. La experiencia de hace dos años me ha hecho mucho más fuerte y caminar de manera más firme.
Por lo demás y debido a asuntos personales y a que tengo una vida reservada y que, se me han presentado proyectos que seguirán avalando mi prestigio, por respeto a mí misma y a las personas que me rodean no voy a referirme al tema que lleva una semana en el primer puesto de popularidad en las redes, lo que yo dije en su tiempo lo sigo sosteniendo y no viene al caso repetir las cosas, allá cada quien y su conciencia pero para quienes quieren saber mi opinión por supuesto que estoy en contra del plagio, de la falta de respeto, de la discriminación, de la hipocresía y de la deslealtad de ciertas personas para con otras autoras. Estoy en contra del bullying literario porque es algo que existe, condeno la falta de apoyo y a ese sector “argolla” que escala con orgullo triunfante a costillas de otras, condeno a ese tipo de lector “troll” que por sus favoritas son capaces hasta de vender el alma al mismísimo Lucifer y no descansar hasta lograr que “la supuesta mala” salga del camino para quedar bien con la “amiguita” condeno también ese “favoritismo” en los grupos, condeno todo aquello que afecte física y moralmente a un escritor víctima de las sinvergüenzadas de otros, hay un dicho que dice que “el que ríe al último ríe mejor” ahí se los dejo de tarea, pero si eres víctima ya no calles, denuncien a quien comete la infracción y si pueden demandar háganlo, puede ser algo tedioso se los advierto pero hay cosas que no se pueden dejar pasar. Defiendan sus obras, sus trabajos, es su derecho, es su obligación. No estaría mal “volarle la cabeza” a ese que saluda con sombrero ajeno, es ley que todo lo que sube tiene que bajar o en su defecto que a “cada cochino le llega la navidad.”
Por lo demás a seguir adelante. 









sábado, 10 de febrero de 2018

Cuentos y Leyendas de don Jorge Montenegro

Imagen en vida de don Jorge y sus libros (permiso para compartir la foto)


En lo personal el día 8 de Febrero es una fecha especial para mí pero este año se vio ensombrecido por la tristeza de una noticia inesperada. Muchos hondureños fuimos golpeados el jueves por la tarde con la triste noticia de la muerte de una gran persona e hijo literato de Honduras. Fueron más de 50 años de trayectoria con la que cautivó a niños, jóvenes, adultos y ancianos, fue una persona respetable y con una mente brillante por nuestro folklore y tradiciones, ícono de nuestra cultura y con un don elocuente para hacerte vivir el terror ahora él mismo se transforma en leyenda y así como titulaba su famosa columna escrita para un diario de la capital “Déjenme decirles que…” hoy yo vengo a decirles desde mi punto de vista lo que significó para mí una persona como lo fue, don Jorge Montenegro porque el que jamás lo haya escuchado o no se le erizaran los pelos con sus narraciones sencillamente no es hondureño.
Desde que tengo memoria he escuchado el nombre de Jorge Montenegro o “Yorch” (George) Monteblack como se le hacía llamar también, con su inconfundible voz era el invitado de las noches en los hogares hondureños volviendo el ambiente tan tétrico que rara vez se podía conciliar el sueño luego de escucharlo y mi casa no fue la excepción. Yo crecí escuchando radio, a mi papá (quien laboró por años para diferentes radios) le gustaba mucho escuchar su programa y no sé si era la cultura de la época o el talento de don Jorge y el sonido de su voz pero a cualquier niño, —incluyéndome— nos hacía ponerle toda la atención a lo que decía, cosa que con seguridad jamás lograron nuestros maestros de escuela. Escuchar a don Jorge es otro nivel y sumado al efecto fantasmal que le ponían al hablar en la radio era como para que sintieras en la nuca que de verdad hablaba una voz de ultratumba que como dije te erizaba todos los pelos, era su estilo, era su don, el talento natural de un cuenta cuentos cuya narrativa obligaba a los demás a escucharlo, sí señores, nadie podía resistir ese encanto sobrenatural y aunque no se quisiera siempre se terminaba escuchando, ¿la curiosidad podía más que el mismo miedo? Puede ser, era como si en ese momento cualquiera se sintiera seducido por un genio que podía llevarte a donde quisiera, por ese halo misterioso que te atraía a ese túnel, por una encarnación paranormal que sin problemas te llevaba hasta los más escondidos recovecos de la imaginación. Don Jorge sólo decía el título de la leyenda y empezando a narrar la primera frase ya atrapaba la atención de la población hondureña, ¿habrá conocido él la magnitud del poder que tenía? Imagino que sí, fue una persona muy reconocida, a su vez querida y como dije, también respetada y tal era el miedo que su programa y persona inspiraba que a veces se prefería no escuchar la radio o no conocerle personalmente como le pasó a un primo mío que no tuvo el valor para hacerlo hace una década atrás. Entre los religiosos no faltaba quien dijera que escuchar esas historias en donde se mencionaba brujería, demonios y hasta pactos satánicos o la presencia del mismo diablo era una puerta abierta para que el mal y toda clase de maldiciones entrara a la casa, cada quien es libre de decir y pensar lo que le parezca pero también entra en juego algo muy importante que es el bien o el mal en el ser humano y eso se llama “sugestión” el hipnotizar, el sentirse hechizado, la atracción hacia lo desconocido y una vez conocido entonces viene la obsesión.
Escuchar a don Jorge no era lo mismo que leerlo, fui maestra de folklore para un grupo de adolescentes hace unos años y libros sobre leyendas hondureñas hay varios también de otros autores, todos tienen un punto de vista sobre Duendes, Brujas, Cadejos, el Hombre sin Cabeza, la Sucia y todo tipo de apariciones en diferentes regiones del país, inclusive de personajes que una vez vivieron como los espectros que dicen que hay en la antigua Casa Presidencial en pleno centro de Tegucigalpa pero lo curioso —y como suele suceder— es que cada historia cambia por quien la cuenta, los sucesos varían al momento de recopilarlos pero don “Yorch” tuvo la virtud no sólo de darle su toque narrativo sino también el talento y la inventiva de volverlos libreto (con diálogos) y eso era lo fascinante. Nuestra historia es rica porque entre el mito y la realidad para quienes gustamos de este tipo de cosas tendremos mucho material para degustar y aún más cuando se han vivido experiencias propias que merecen ser contadas y aunque en el caso de don “Yorch” que como escritor dejó varios libros, el gusto por su talento era de manera auditiva o sea lo que se llama, “tradición oral” por la sencilla razón de que Honduras —lastimosamente y por desgracia— no es un país de lectores, entonces es más cómodo “escuchar” que “leer” aparte de que publicar un libro aquí es como pedirle peras al Olmo. El estilo de don “Yorch” era siempre sencillo, mantenía ese lenguaje típico catracho mencionando las cosas tal y como eran con nuestras jergas y hasta sin pelos en la lengua cuando se molestaba y de eso se trataba su columna en este diario, no era sobre apariciones sino de su punto de vista sobre la cotidianidad hondureña que —con humor— él gustaba de expresar. Lo que yo más esperaba leer era su sección de los cuentos y leyendas en cierta revista mensual y gratuita de dicho periódico, las cortaba y las iba guardando, fue allí donde leí sobre una mujer que se convertía en serpiente en la ciudad de Danlí creo que en el siglo XIX o principios del XX, también leí sobre unos túneles secretos que conectan la catedral del centro de Tegucigalpa con la iglesia de Los Dolores y también contó una vez sobre lo que las maldiciones de esas tales “cadenas” que antes eran escritas y llegaban a las puertas de las casas podían acarrear y cosas por el estilo. Leer a don “Yorch” o escucharlo es fascinante ¿y saben por qué? Por lo mismo que dije arriba y es el estilo propio para contar las historias algo que a mi parecer nadie más tendrá.
Mi mamá me cuenta que ella también lo escuchaba, ella y mis tíos hacían ronda a la radio para no perderse los cuentos y leyendas aunque luego no pudieran dormir del miedo. Para colmo el retrete (como era costumbre en los pueblos) estaba afuera de la casa así que era mejor mantener esas bacinicas bajo la cama porque luego de escuchar a don “Yorch” nadie salía de la casa ni siquiera para caminar unos cortos metros de vereda porque sentían que en las primeras de cambio alguien les iba a tocar el hombro o iban a ver alguna sombra, o escuchar sonidos y que hasta el más mísero gato que estuviera en el tejado no fuera algo normal y estuviera allí para espiarlos o peor, que dejando la puerta abierta se metiera algún ente que luego —de verdad— no los dejara dormir jalándoles la cobija. Antes había mucha inocencia infantil pero como dije, todo es sugestión y don “Yorch” sabía cómo inyectarla, él siempre se despedía con su famoso y acostumbrado “muy buenas noches” lo macaneado es que nadie iba a tener buenas noches luego de oírlo.
Desde pequeña he sido testigo de cosas raras y creo que eso mismo me ha hecho más fuerte y valiente porque al menos si hay algo que no soporto es a la gente miedosa, hay cosas con las que no se debe jugar y otras que no hay que hacerles caso pero tampoco creer en todo porque es una forma de darle poder a la creencia y como vuelvo a decir, la sugestión es cosa seria, la mente puede ser un laberinto que atrape al individuo y mejor como dice un dicho “machete estate en tu vaina.”
Mi abuela materna por ejemplo, mi viejita linda era una mujer valiente en todos los sentidos porque desde pequeña experimentó cosas raras pero ella en vez de volverse más miedosa cada vez hizo lo contrario, era una mujer de hierro, con sentimientos para unas cosas pero dura para otras, cosa que sus hijos no heredaron. Ella era una niña cuando conoció al Cadejo en las llanuras de Comayagua, lo vio, lo sintió porque cuando caminaba y apareció la rozó pero sin hacerle nada, pero años antes de eso sus propios padres tuvieron un final extraño en la mejor y más próspera etapa, de hecho se cree que de él (el papá de ella) habían cosas raras que lo rodeaban pero son asuntos que prefiero no saber aunque me digan que la muerte de su esposa lo llevó a la tumba también. De la zona norte se cuentan muchas cosas y a mí me encantaba escucharla: que si la bola de fuego que cruzaba los bananales, que si la enorme chancha que se paseaba entre las matas, apariciones por aquí y otras por allá o lo que le pasó a un primo por andarse burlando de una difunta que lo aventó de una hamaca con tal fuerza que no sólo voló por los aires cayendo adentro de la casa sino que lo dejó en shock por no sé cuánto tiempo, o a mí misma que una vez bañaba una nena en la casa de un tío y poco antes de terminar escuché con claridad unos pasos sobre la madera que se acercaban a mí, eran pasos apresurados como de alguien descalzo, sentí claramente la presencia detrás de mí y al girarme, no había nada o al menos no vi nada pero no dudo del suceso ya que una tía (la dueña de la casa) tenía unos meses de muerta, en fin, creo que tanto fue la experiencia también de mi abuela a lo largo de su vida que luego se terminó acostumbrando y eso pasó a formar parte de la cotidianidad o sea que no sentía ni frío ni calor ni siquiera cuando una o dos veces estando sola mi abuelo (ya muerto) le apareció, incluso poco antes de morir ella decía verlo pero no vengo a entrar en las historias familiares ni en las mías propias, esto fue algo que nada más quise compartir tocando el tema de este artículo.
Como muchos compatriotas yo también apoyo y secundo la petición de don Jorge en que el día 9 de Septiembre de cada año se conmemore como el Día del Folklore Hondureño o Nacional y que al menos ese día en los 18 Departamentos del país se revivan las tradiciones, tanto en centros educativos como en las ciudades, pueblos y hasta en la más recóndita aldea porque cada uno tiene mucho que contar y mostrar, yo soy materia dispuesta para lo que se les ofrezca, pueden escribirme a: itxabustillo@hotmail.com si con mi presencia y colaboración les sirvo de algo. Creo que don Jorge dejó más escritos por publicar, es necesario que se impriman y que no se queden engavetados, a sus hijos les insto a continuar con fervor la herencia de su padre. Así que espero que en el Congreso Nacional se pongan pilas para decretar lo que se quiere para el 9 de Septiembre aunque sea como homenaje póstumo porque como decía el mismo don Jorge “En vida, los homenajes deben hacerse en vida no cuando el individuo está palmado” pero con esto creo que si estaría satisfecho y caramba señores políticos nada les cuesta hacer algo por la cultura si en verdad les importa, alguien irremplazable se fue, nada les cuesta cumplir su última voluntad, es lo menos que pueden hacer.
Y para terminar con el permiso y respeto a la fuente cito palabras del mismo escritor de uno de sus artículos:
“Que bonito que en vida se reconozcan el esfuerzo de los hondureños que nos dedicamos a la cultura, a engrandecerla, a que permanezcan en la mente y el corazón de todos los hondureños. (…)
Y no me detengo, sigo escribiendo libros, acabo de escribir “Mi pequeño libro de Cuentos y Leyendas de Honduras”, una leyenda de cada departamento 18 en total (…) Mientras Dios me tenga con vida seguiré escribiendo, ese es mi oficio, no tengo otro que me llame tanto la atención.”

Decía un reconocido periodista en el sepelio de don Jorge que quien contará ahora la leyenda, que quien contaría sobre él, quien contará que “el día jueves 8 de Febrero a las dos de la tarde en la colonia tal entregaba su alma…” realmente fue triste y duro escucharlo pero dijo la verdad, él nos dejó en cuerpo pero lo que fue no debe morir y depende de cada uno de nosotros como hondureños, crecidos con los famosos cuentos y leyendas y admirando una figura como lo fue don Jorge, que su legado no caiga en el olvido ni se pierda jamás. Ni modo, a pasar la página e iniciar un nuevo capítulo a pesar de esa ausencia pero que sea esa página donde se comience a escribir recordando el hombre que fue Jorge Montenegro, alguien que supera los cuentos y leyendas, un hombre que también tiene su propia historia.








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miércoles, 7 de febrero de 2018

Como lectora...



No sé dónde leí hace unos meses atrás un artículo que hablaba sobre lo que hace que los lectores dejen de leer determinado libro, la persona que escribió publicó un listado de “cosas” que supongo yo, debió hacerlo por experiencia propia o por alguna encuesta, creo que no expuso menos de quince puntos para tratar y que nosotros como autores -obvio- debemos tomar en cuenta para mejorar. Yo me declaro culpable de muchas cosas, de errores u horrores publicados y que he tratado de corregir porque si me considero tener la humildad para aceptarlos y como digo, también para corregirlos ya que muchos lectores se quejan de que los autores les faltamos el respeto de X o Y manera pero el lector debe también reconocer que si no hace lo primero que debe hacer y que es “dar su opinión y calificar” entonces no tiene el derecho de exigir porque también está faltando el respeto al autor. Pero no vengo a hablar como autora sino como lectora y ponerme en los mismos zapatos para entender como lectora lo que esta persona expuso y aunque en la mayoría de los puntos tenía razón, se le pasó uno en particular y me parece que es el más importante y es el “gusto” de cada quien. Mi opinión como lectora de determinado libro es obvio que va a diferir con el de otras personas y por eso vendrá una controversia que se sumará a lo que conocemos como “falta de tolerancia” y de allí los pleitos entre fanáticos y los dimes y diretes que van a incendiar la red. Será por eso el motivo que hace que me abstenga de dejar comentarios sea en amazon o goodreads porque así como habrá gente que opine como lo hago yo también habrá otras que querrán iniciar un pleito y no tengo la paciencia para perder mi tiempo para contestar a quien quiera insultarme porque tampoco me voy a dejar. Pero volviendo al tema de los puntos que esta persona trató están por ejemplo: una mala trama, protagonistas ordinarios, la pésima ortografía y gramática, el tipo de lenguaje utilizado, géneros mal catalogados, libros con continuaciones inconclusas, el exceso de escenas eróticas, diálogos sin sentido, excesivas descripciones, páginas rellenas de sexo, el tema del machismo y del maltrato y un largo etcétera. Como lectora estoy de acuerdo en todo lo expuesto y aunque peco con eso de los libros inconclusos y con los de las descripciones (especialmente en la histórica) lee el post aquí y esto segundo es algo que no puedo evitar aunque donde no la tolero es en la contemporánea como lo expuse en otro artículo aquí pero si es cierto que estos puntos y otros más pueden influir para que un lector deje el libro a medias, unos tienen el valor y el tiempo para terminarlo, yo no, si algo ya no me parece lo dejo y como lectora voy a mencionar tres ejemplos super ventas: Comer, Rezar, Amar, Cincuenta Sombras (libro 2) y Yo antes de ti.
“Comer, Rezar, Amar” preferí ver la película porque el libro no me atrapó, me era imposible estar leyendo a una mujer treintona y actuando como adolescente, soy mujer pero yo no le justifico el vuelco que le dio a su vida, era como leer a una mujer menopáusica quejándose de esto y aquello y mandando todo al diablo porque así le dio la gana (mis disculpas a quien le guste su historia pero eso me pareció) y juren que sé de lo que les hablo, soy mujer, he visto y vivido experiencias, no tengo relaciones sentimentales ahora pero la tuve años atrás, la conozco, conozco esa decepción y si hay algo que no entiendo es en qué cabeza cabe tener una relación “por encima” acabando de salir de una ruptura como lo es un divorcio, o peor ¡durante el proceso de divorcio! ¿Es en serio? Lo cierto es que me pareció una mujer inmadura y lo único que leí del libro fue su experiencia en Italia (yummi) y hasta ahí, para lo demás ya no pude, mejor me quedo en Italia porque presiento que lo de la India me va a aburrir, si me aburrió un poco la peli imagino que el libro debe ser peor, entiendo que fue su experiencia personal y su “búsqueda por encontrarse” pero en ningún momento me identifiqué con nada, de hecho la misma protagonista no me cayó bien. Hay frases buenas, escenas buenas pero no es algo que me guste (aunque Javier Bardem sí jijiji)
Con “50 Sombras más Oscuras” creo que sólo leí hasta la fiesta, la verdad es que leí el primer libro porque debía dar una opinión para quien me lo recomendó y aunque confieso (y me culpo) de recomendarlo también para que otras personas se formaran su propia opinión lo hice simplemente por compartir, incluso fui al lanzamiento en cierta librería acá pero no porque Grey me volviera loca como pasa con muchas, (por mí que se meta su contrato de no divulgación o algo así por donde más le quepa) lo cierto es que algo que no soporté fue el lenguaje utilizado en el libro, eso de que a cada segundo se mordía el labio y que la diosa de no sé qué le brincaba a cada rato y no recuerdo que más pero simplemente no pude seguir con el segundo, también me parecía leer algo escrito por una adolescente.
Con “Yo antes de ti” apenas y pude llegar al capítulo 3 no más, de hecho casi ni le puse atención a la trama así que no puedo opinar porque no me acuerdo, sé que muchas lloraron y se deprimieron pero hay algo curioso, esta historia se me parece con otra y hablando con una amiga sobre esto de las copias y plagios me parece que esto va por esa misma línea. No sé si la autora “se inspiró” en esta otra historia de la que hablo porque las similitudes son varias pero mejor no entro en controversia, el caso es que le di el beneficio de la duda cuando salió la peli y lo dicho, me parecía un remake de algo conocido, lo que había visto antes sí me hizo llorar en su tiempo y me dejó mejor sabor de boca pero no esta historia, lo siento y respeto a quien le gustó pero a mí no, así que espero respeten mi opinión.
Y mi lista puede seguir con otros títulos.
Como lectora también tengo el derecho de decir lo que me gusta o no pero como digo, vamos a los gustos, lo que a mí me guste a ti tal vez no, y lo que a ti te guste a mí no, lo que a mí me encanta tú lo puedes detestar y lo que tú alabas a mí me puede parecer una basura.
“Inferno” de Dan Brown definitivamente no es su mejor obra, a mi parecer estuvo mejor “Ángeles y Demonios” aunque para algunos su mejor libro es “La Fortaleza Digital” pero no porque un libro suyo no me haya gustado voy a dejar de leerlo porque me encanta su estilo y por qué no reconocerlo, me gusta mucho su personaje del profesor Langdon. Otro ejemplo es Stephen King quien tiene historias excelentes no sólo de terror sino de suspenso solamente como “La Milla Verde” o Anne Rice con sus vampiros y versiones de cuentos (estos últimos no me gustan) pero sólo son unos ejemplos que pongo. Como lectora estoy de acuerdo con lo expuesto en el artículo que leí, son muchas cosas las que hacen que un lector deje un libro así que a tener más cuidado como autores y sobre todo como lectores saber escoger la lectura y el género que más te guste porque eso es lo que yo hago y para dejarlo en constancia les diré que es lo que NO leo:
*Historias gays o lésbicas (eso no me va)
*Erótica/Porno (orgías y sexo demasiado explícito)
*Lenguaje chocante y vulgar con exceso de jergas y malas palabras
*Romanticismo tipo “Zucaritas” (muy empalagoso)
*Hombres machistas y mujeres sumisas
*La historia del clásico multimillonario y la tonta
*Lo que se pretende como histórica
*Tramas distópicas (el futurismo no me atrae para nada)
*Trama de narcos, carteles y drogas
*Comedia (no me gusta ni en películas)
Esto es parte de lo que no leo y creo que quien me conoce o ha visto mis redes y blogs puede darse una idea de mis gustos tanto en cine como en libros y como autora quienes me han leído también pueden saber lo que es mi estilo. Si me preguntan como autora las historias que más he disfrutado escribir han sido “Ocaso y Amanecer” y “Quiero que seas Mío” y la que más me ha costado escribir ha sido APS Ariadna pero igual todo es un proceso que te hace crecer y no enfrascarte en una sola trama para darle vueltas y vueltas y en mi caso con “La Emperatriz” he demostrado y me he demostrado a mí misma que puedo salir de un molde y escribir lo que me place y me siento complacida por eso.
¿Y tú como lector (a) qué prefieres? ¿Tienes lectura y géneros favoritos o agarras parejo lo que venga? ¿Qué tipo de lector eres?







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lunes, 27 de noviembre de 2017

Bendiga Dios la pródiga tierra en que nací...



Se cuenta una anécdota en las memorias del escritor hondureño Froylán Turcios en donde allá por el año de 1,893 el país vivía momentos turbios y caóticos, se trataba de una guerra civil que enfrentaba a tropas armadas, por una parte a los rebeldes del político Policarpo Bonilla liderados por él mismo y las otras por las del gobierno interino a cargo del General Domingo Vásquez. En Tegucigalpa se vivía momentos tensos y llenos de incertidumbre pero la armada del gobierno estaba siempre lista para darle su castigo a todo aquel que se opusiera al gobierno, incluyendo el sólo hecho de intentarlo. El escritor cuenta que él cursaba sus estudios secundarios cuando le tocó vivir algo en carne propia; un fusilamiento. Los militares del general Vásquez habían capturado a nueve presuntos traidores y luego de que le sugirieran que fueran fusilados, el mismo gobernante dijo que se hiciera la ejecución pero no en Tegucigalpa sino en la ciudad gemela de Comayagüela, “al otro lado del río” como se referían. El joven escritor ve que los humildes sentenciados iban hasta encadenados, cansados y heridos y los llevaban a ejecutar frente a la iglesia de la Concepción (la que sigue en pie aún hoy frente al parque “La Libertad”) Froylán reconoce a uno de los presos como trabajador de su familia, mismo que también lo reconoce a él y le ruega que vaya a interceder por él porque no es un traidor y sin dudarlo el escritor corre cruzando el puente Mallol hacia la Casa de Gobierno, que en esa época estaba en donde se conoce hoy la ubicación del Congreso Nacional, el joven logra hablar con el gobernante y le ruega por el hombre diciéndole que es inocente y que lo conoce porque trabaja para su familia. El general se asombra por el valor del muchacho más que por la osadía y le dice que es un joven valiente, inteligente y que sin duda llegará a ser un gran intelectual pero que en la política jamás prosperaría porque tenía un gran corazón. Con cinismo el militar se atreve hasta a ofrecerle unas jaleas como si con eso el chico se iba a conformar pero no iba a hacer nada más, decepcionado Froylán regresa corriendo a Comayagüela sólo para presenciar la ejecución de estas personas que al sonido de las armas que dispararon y ante sus gritos pidiendo clemencia, cayeron abatidos. Esas anécdotas sobre guerras, matanzas, sangre y muerte marcarían la vida del joven y naciente escritor.
Dado al ambiente político que vive Honduras recordé esta anécdota y me estuvo dando vueltas en la cabeza ayer, y no sólo esta. El escritor Juan Ramón Molina también vivió en carne propia las mieles y amarguras de la política, que decepcionante es servir a cierto candidato durante la búsqueda del poder pero que cuando ya es presidente la más mínima expresión (como delirio de persecución) se lo toman muy personal y son capaces de darte la patada luego de decirse amigo (cualquier parecido con la realidad no es coincidencia siempre lo digo) y esto mismo le pasó al escritor cuando su dizque amigo (don Terencio Sierra, elegido presidente) mal interpretó unas palabras del escritor empezando su mandato (unos dicen que fue discurso, otros que fue artículo escrito en un periódico) y luego como castigo a la insolencia lo mandó a picar piedra allá por la carretera para el sur pero que dulce es cuando puedes desquitarte, cuando hay que invertir los papeles y cuando si hay alguien que valore tu profesión, (don Manuel Bonilla, siguiente presidente) todo esto quedó plasmado en las memorias del también escritor y cualquiera lo puede saber. (Para quienes me leen y no son hondureños les diré que Juan Ramón Molina y contemporáneo y amigo también de Froylán, es nuestro máximo representante literato en poesía, fue amigo también del nicaragüense Rubén Darío con quien parecía ser alma gemela en cuestión de letras.)
Bueno pero dejemos ya a los escritores descansar en paz, lo que me hizo escribir este artículo es que como hondureña algunos se preguntarán (quienes me conocen como autora) el por qué no me he pronunciado con respecto a la delicada situación de mi país. No es que sea de palo, no soy indiferente, como ciudadana me afecta porque vivo bajo el cielo de mi patria pero como siempre soy la mancha negra en la familia; simplemente tengo tendencia a ser apolítica.
Pero no de manera radical.
Les cuento desde el principio.
Mi familia (desde que tengo memoria) ha estado dividida por partidos políticos y equipos de fútbol, ¿creen que es bonito crecer así? Para nada, es un completo hastío, lo que ellos quieren que ames lo terminas odiando porque quieren imponértelo, ¿se imaginan las parejas así? Existen, mis padres, mis abuelos y supongo que mis bisabuelos y también los padres de ellos. Si bien en la historia de Honduras hay “Bustillos” en la política, les diré que yo nada tengo que ver y no creo descender de ellos porque como dije esos temas no me van, no es algo que lleve en la sangre, me provocan un aburrimiento extremo. Si las reuniones familiares van a basarse en eso mejor declino o termino dejándolos a todos en su discusión, es que simplemente no la tolero, ni política ni fútbol. (A menos que éste último sea del Mundial, esos si tienen mi atención)
Los partidos políticos más fuertes en Honduras han sido el Nacional (azules) y el Liberal (rojo) entonces me cuentan que mi bisabuelo cuando se ponía con sus tragos lo que más le encantaba gritar era “Viva Tiburcio Carías Andino” (estando lúcido no sé si seguía en lo mismo) por lo tanto mi abuelo (el hijo de él) tenía su inclinación por el partido Nacional en cambio mi abuela era Liberal y lo fue hasta su muerte, para ella el presidente de su corazón fue don Ramón Villeda Morales, el que llamaban “pajarito” cuyo mandato fue entre el 57 y el 63. Mi abuela era tan devota de este señor que cualquier estatua o busto de él iba a limpiarla con tanto esmero y cariño como quien limpia con cuidado el más fino cristal. Tenía un cuadro de él en la sala de la casa y poco le faltó ponerle altar y velas pero se respetaba su gusto y era mejor no discutir. Mis padres heredaron lo mismo, uno azul y el otro rojo, mis tíos entre azules y rojos y seguidores del partido de sus amores hasta el grado de hacer carnavales y llegando a ser alcaldes y diputados pero yo no veo “colores” si me visto de azul no significa que sea nacionalista y si me visto de rojo no es porque sea Liberal, si he de opinar yo me enfoco en la persona porque tampoco soy ajena a lo que pasa en mi país. Desde que cumplí mi mayoría de edad y decidí ejercer el sufragio lo hice por la persona que me parecía mejor en ese momento no por colores, desde hace años atrás así como he votado por liberales lo he hecho también por nacionalistas, yo no sigo partidos, me enfoco en la persona y eso no me impide decir algo de X o Y partido como tampoco descarto en un futuro formar parte de alguno y trabajar para el mismo pero vuelvo a decirlo no por un color sino por la persona que lo representa porque eso es lo que en realidad vale.
Como ya muchos sabrán Honduras está en la mira internacional por este extraño proceso electoral de este año, si bien es cierto se demostró el civismo y hubo mucha seguridad pero como muchos también ando desvelada, eran la una de la mañana y los señores del Tribunal Supremo no decían ni pío, (y siguen sin decir nada) yo le dije a mi mamá “nos va a llegar la navidad aquí y yo ya no aguanto el sueño” (aclaro que si mis noches no las ocupo para escribir Morfeo me visita pasadas las diez) eran las doce y yo me sentía drogada. Me pareció una falta de respeto hacia el pueblo hondureño y una desconsideración hacia el gremio periodístico que poco les faltaba ser zombies sin dejarse vencer por el cansancio, sin mencionar toda la gente que colaboró en las mesas de los diferentes centros a nivel nacional, fue una jornada extenuante de más de 26 horas seguidas que incluye hasta a los mismo políticos, entiendo que ellos mismos (los del Tribunal y observadores) deben estar super agotados pero lo que han hecho los tiene en la mira y ahora Honduras puede caer en el desprestigio porque esto no había pasado antes y genera demasiadas dudas y sospechas.
De más está agregar algo en cuanto a las opiniones sobre los candidatos, o quien ganó y perdió, o en cuanto a quien lleva la delantera por muchos miles de votos de diferencia, o quiénes serán los alcaldes y diputados a nivel nacional, yo no voy a opinar nada más porque lo único que resta es esperar la última palabra del Tribunal Supremo y que Dios agarre confesada a Honduras, como le decía ayer a una tía “siempre he votado y jamás he trabajado para ningún gobierno ¿qué más da lo que yo haga o deje de hacer?” Si bien es cierto que cada quien marca la diferencia pero también en cuestiones políticas hay que tener sensatez y respeto, independientemente de quien sea la persona. Espero que llegue el día en que se me dé la oportunidad, aunque sea una plaza de meses para así decir si vale la pena o no trabajar para un gobierno o hacerlo para una empresa privada porque total, los empresarios deben amoldarse al de turno. A ver si no me dicen lo del general y por creerme “novelista” (como me dijo hace unos años un periódico) no me salgan con lo mismo de que puedo tener futuro en las letras pero jamás en la política, lo acepto, puede ser. Me duele ver tantos comentarios ofensivos, soberbios, tantas faltas de respeto, todos son dimes y diretes, insultos hasta el copete, nadie aguanta la menor insinuación y es una guerra campal en las redes sociales, como bien dice Arjona “Las ideologías dividen al hombre” y la pregunta vergonzosa surge ¿estos son los hondureños? ¿Así es Honduras? ¿Es así como se defiende una soberanía? Todos somos hijos de la patria, todos somos hermanos por nacionalidad, todos somos Honduras, ¿Por qué odiarnos? Tengo tantas preguntas que mejor me las reservo.
Ante este ambiente tenso y de incertidumbre ante el nuevo amanecer y por amor a mi país yo sólo puedo rogarle a Dios que se haga su voluntad y murmurar la oración del hondureño que escribió Froylán Turcios: “Bendiga Dios la pródiga tierra en que nací…”









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