lunes, 3 de agosto de 2020

Hablemos de secuelas, ¿son realmente necesarias?


¿Cuándo decir no a una continuación? ¿Se puede prever el fracaso?
“Si el producto es bueno ¿por qué no estirarlo?” dicen por ahí y es que cuando saltan las secuelas de historias que han sido famosas por su aceptación siempre la duda también ataca. ¿Es necesaria? Aunque se supone que han tenido un punto y final, viene a la mente el dicho que mencioné arriba y obvio, lo que se le puede seguir sacando a dicho producto, volviéndolo “franquicia”.
Ya en la primera edición de la revista “Letras Prohibidas” toqué este tema titulado “¿Historia única o secuela? Pasa a leerlo en Issuu.

Como escritores siempre lo he dicho, debemos de tener claro si escribimos un libro único, o una bilogía o una trilogía, o serie o saga. Lo que ya es un “crossover” o un “spin off” o precuela o secuela ya viene como un agregado, eso no está planeado desde el momento en que escribimos el libro, eso llega después, bien sea por decisión del autor o por la presión de los lectores.
Y aunque algunos rueden los ojos (a mí me pasa) una cosa son los libros y otra, las películas.

Seis películas de “Star Wars” estuvo bien, ¿eran necesarias las otras tres? La trilogía de Indiana Jones es buenísima ¿hacía falta otra historia? La Momia tuvo dos buenas películas, ¿era necesaria la tercera? Toy Story cerró muy bien su trilogía, ¿de verdad hacía falta una cuarta historia? Shrek inició con dos buenas películas, ¿la tercera hacía falta? Terminator 1 y 2 fueron buenas (más la 1) ¿son necesarias las demás que han salido? La trilogía de Piratas del Caribe fue buenísima, ¿debió salir la cuarta película? Y hablando de Disney, ¿de verdad fueron necesarias las secuelas de las películas animadas que marcaron nuestra infancia? ¿La Cenicienta? ¿La Sirenita? ¿La Bella y la Bestia? ¿Aladino? La respuesta a todos estos ejemplos es NO, NO Y MIL VECES NO porque la reacción te puede llevar de la depre a la furia y no quedarse en simple decepción. El resultado de los ejemplos que mencioné se vuelve un completo BODRIO. “La primera es gracia, la segunda tontera” dice un dicho ¿y la tercera qué sería? Pues así como existen fracasos de taquilla y la producción decide no seguir rodando, de igual forma pasa en el “ámbito literario” y no seguir publicando y es por eso que quien escribe debe saber dar un punto y final (no abrupto) y que ese “fin” sea respetado ¡por Dios! Porque algo innecesario, algo de más, algo que no viene al caso lo que va a hacer es dejar un mal sabor de boca y arruinar la idea que ya se tenía de la historia principal. No lo neguemos, nos ha pasado en el cine y pasa también con los libros. Para escribir una secuela hay que tener mucho cuidado y lo mismo pasa con la precuela, pero la pregunta es la misma, ¿Es necesario?


Haré una breve pausa. Refiriéndome a mi trabajo con mis libros, cuando escribí “El Príncipe de Bórdovar” lo hice como libro completo, pero debido a su extensión (que luego me resultó más de lo que esperaba) debí publicarlo en dos partes y más, en formato impreso y esto siempre lo he aclarado pero como nadie lee las publicaciones que uno hace luego saltan “lectores” que dan una opinión un tanto extrañas que te indican que es obvio, no saben nada del autor (sí, los escritores también nos damos cuenta de esto, no sólo leas, también conoce al autor) y esto lo digo por dicho comentario de tres estrellas a la segunda parte del príncipe donde la lectora dice que “se repite mucho la historia” (y de paso le cayó mal la protagonista) ¿Qué se repite? ¿Qué será lo que se repite? Por desgracia no da más detalles para darme una orientación, lástima pero lo que si le digo a esta persona es que no escribí una “continuación” con este libro, simplemente lo dividí para poder publicarlo. El libro está escrito de manera completa y dentro del libro, dividido en dos partes. (Tengo una muestra impresa pero parece diccionario por eso lo saqué de circulación ¡son 630 páginas!) Yo no creo que repita mucho la historia, la segunda parte no se parece en nada a la primera, simplemente sigue la línea porque fue escrito como un solo libro y por eso no le encuentro tal defecto. (Los escritores no somos buenos críticos acerca de nuestro propio trabajo, eso lo ven los segundos, terceros o los muchos pares de ojos por los que luego pasa) Y casi lo mismo me pasó con “La Emperatriz” la escribí como libro completo y —como siempre— me extendí, entonces al momento de publicar debí hacerlo en dos partes, volviendo a la historia una bilogía. (Por eso la misma portada en ambos libros) Sin embargo, nadie me va a decir que la segunda parte es más de lo mismo que la primera, porque no es así.

A mí me han pedido las secuelas de algunas historias como por ejemplo “El Broche” y esto se debe a que hay un final algo abierto que da para más. Me han preguntado por la historia porque desean saber más y ¿qué haré? Lo que el autor haga depende de los mismos lectores, ustedes mismos tienen la llave y la solución. ¿Cómo? Cumpliendo con su deber de comentar, calificar y recomendar.

En la mayoría de los casos las secuelas no son necesarias “NO LO SON” y esto lo digo cuando el libro ya tiene un supuesto final porque se daña el producto original y todo lo anterior, con historias mediocres que no sirven ni para pasar el rato, desprestigiando así como dije el producto principal y el escrito ya publicado y conocido.

Y cuando digo que no están bien escritas es porque contienen muchos errores de trama y diálogo, como lo dije en otro artículo sobre los detalles al momento de escribir y esto es, a consecuencia de que, o bien escribieron a la carrera para salir del compromiso o bien se les olvidó su propia historia de la cual debían seguir una línea y apegarse al escrito. Porque de eso se trata la secuela, de seguir esa línea que ya viene desde la historia anterior. Al escribir la secuela se debe de tener mucho cuidado y evitar que esos “errores” puedan darse porque no se trata de una “adaptación” sino de una continuación, así que a seguir las reglas establecidas porque los fans o lectores no perdonan, por eso pregúntate luego de terminar una historia ¿Realmente necesita una secuela? Piénsalo, no sea que arruines tu primer escrito y mandes todo al garete.







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martes, 21 de julio de 2020

La escritura en tiempos del Covid


Sin duda alguna que la pandemia que azota este 2020 nos ha puesto de cabeza a todos (o mejor dicho de rodillas) porque creo que nadie jamás se imaginó el giro que esto iba a tomar y no quiero comentar las estadísticas actuales a nivel mundial (porque cada país carga con su cruz) que son un drama infernal que creo que los que vivimos hasta la fecha nunca nos imaginamos ver. Pero una cosa es ser espectador y otra, vivir las cosas muy de cerca o hasta en carne propia. 

Hace dos años dejé mi querida Tegucigalpa sacrificando todo y me duele mucho ver que ahora es el epicentro de la enfermedad en Honduras. Hace dos años cuando la dejé pasé tres meses sin cable y sin internet debido a la mudanza (reto a que un autor pase por esto a ver si se aguanta) y hace un año viví mi propia oscuridad personal; se me daña mi querido CPU donde tenía todo mi mundo y mi trabajo y creí morirme, (reto a que un autor pase por esto) viví la peor desesperación pero evité caer en depre porque eso me haría más daño. Resulta que no tuvo arreglo el aparato pero gracias a Dios el problema no fue el disco así que pude sacar todo lo que se podía rescatar, (me hice de una cuestión como disco USB y allí metí todo) y eso me salvó un poco pero seguía sin tener CPU así que con sacrificio pude hacerme de otro aunque sentí que la tienda donde lo adquirí me estafó (esa es otra historia) en fin, no es fácil trabajar en un CPU (nuevo/usado no tengo claro) que para colmo el Windows 10 por el que pagué aparte la activación, al poco tiempo se desactivó sin que el bendito técnico que me atendió (y me mintió) me solucione esto hasta la fecha. Apenas y me instaló ciertos programas y otros no, el caso es que no tengo la misma facilidad para escribir y publicar como la que tenía antes. (Los programas anteriores que tengo en sus discos no se pueden instalar y ese es un dolor de cabeza) Para colmo no tengo antivirus por eso no puedo hacer ninguna descarga ni tener programas ajenos (de la red) para evitarme dolores de cabeza (las imágenes que uso son porque ya las tengo.) El caso es que el año pasado fue un año malo para mí en lo personal por este motivo y pasé más tiempo desconectada que conectada, primero en Mayo, Junio y Julio y luego en Noviembre, Diciembre y Enero, (reto a que un autor soporte esto) Ah y para colmo también sin móvil, (si, prueben a ver si aguantan) es que fue un año del carajo para mí, algo así como una conspiración directa en mi contra.
Pero lo superé, a medias creo yo pero sigo de pie, porque que feo es que tengas tantos proyectos en los que trabajar y a tu única máquina le dé el patatus. (Pasen por algo así y luego me cuentan si se quisieron morir o no)

Y por eso mi más reciente publicación “Diana” se quedó en “stand by” (otra vez y llegué a pensar en que no debía publicarla) pero llegó su tiempo y lo logré, me dediqué por entero a pulir el manuscrito en papel mientras estaba sin compu y eso logró distraerme ese tiempo de oscuridad para cuando tuve la máquina, trabajar luego en el archivo que ya tenía adelantado y dedicarme de lleno a la historia, a una que recién vio la luz y por fin está publicada. (Valoren eso por favor, ustedes no tienen idea de las que pasamos para entregar un libro y no es justo que nos ignoren, leer, comentar y calificar no te cuesta nada y nosotros te agradecemos tu tiempo, luego no se quejen si el autor decide no seguir con la continuación de los libros.)

Sin embargo, el azote que hemos recibido este 2020 como dije nadie se lo imaginó y todas las empresas, grandes, medianas y pequeñas se han visto afectadas, así como los empleos porque esta enfermedad vino a acabar con todo y como dije, a poner al mundo de rodillas.
Y los escritores no somos la excepción, los libros digitales se siguen vendiendo pero creo que no como antes y los de papel… pues parece que la producción impresa también ha disminuido y más por la distribución, ya que muchos países han cerrado sus fronteras y ese es otro lío. Se ha llegado el momento de priorizar los gastos y obvio, lo primordial son dos cosas; comida y medicinas.
No quiero ahondar sobre la calamidad que el covid está dejando porque es un drama de nunca acabar, "cuando lo positivo es negativo" jamás se pensó que algo “positivo” iba a ser “negativo” porque ahora las personas positivas al virus las ataca la negatividad, la ansiedad, la depresión y hasta el suicidio en una cadena de ataduras que sólo Dios puede romper y librar. (Porque no le eches a Dios la culpa de lo que hace el hombre en su orgullo, autosuficiencia y provocación, esto es consecuencia del mismo hombre pues entonces que asuma lo que sus actos acarrean)

Ser escritor en este tiempo o mejor dicho, seguir siendo escritor no es fácil. El autor necesita tranquilidad emocional, paz, inspiración, ¿y cómo lograrlo si las noticias a nivel mundial acribillan recordándote lo que se está viviendo y el luto de miles de familias y su calamidad por el hambre? Es imposible aislarse en ese aspecto, de hecho muchos sufren este nuevo “estilo de vida” en donde se vive un confinamiento total o parcial (según el país) yo ya lo sufrí, tenía un horario en donde lo cumplía a cabalidad, mis salidas eran los fines de semana a hacer las compras del supermercado para la siguiente y salíamos a pasear en familia a algún mall, a comer pizza o a ir al cine o a la playa pero disfrutábamos el tiempo libre, ahora no. Ahora toca salir según tu último número de identidad, en un horario de ocho de la mañana a cinco de la tarde el día que te toque y si no lograste hacer todas tus vueltas (porque es imposible) te fregaste y debes esperar salir dentro de dos semanas otra vez. Ahora se sale a la calle bajo la gracia de Dios, con mascarillas en la cara y pañuelos en el pelo y hacer un ritual de regreso para evitar contagiar a alguien en donde te debes desnudar en la puerta de tu casa, echar esa ropa en detergente y limpiar lo que trajiste (bolsas y víveres) con un paño con cloro, luego correr a bañarte, desinfectarte toda y asear ese piso por donde pasaste, lavar ropa, lavar zapatos, lavar verduras y frutas y ese ajetreo te hace terminar súper agotado, más de lo que ya estás porque en Honduras no hay transporte entonces toca caminar para ir a comprar el que no tiene carro. O sea, llegas cansado de la calle y te toca trabajar en ese ritual al llegar. ¿Creen que después de eso al menos yo voy a sentarme frente a un monitor? Ni de chiste, después de todo eso me tomo una pastilla para el malestar de cabeza y cuerpo, tomo mi café (indispensable) y me meto a la cama, ni leer en papel me apetece, sólo quiero cerrar los ojos sin oír ni el sonido de una aguja caerse, ¿entiendes? Las cosas cambiaron, largas filas en los bancos y un tiempo mínimo de compra en los supermercados estresa, ahora es cuando más se ama la cama, es lo único que sé.

Pero ¿qué hago para sobrellevar mi vida de escritora? Yo que soy obsesiva del tiempo y mis salidas me ponen de mal humor porque ya el tiempo no es mío sino que debo acoplarme a otro. Sigo imponiéndome un horario, uno donde escribo, uno donde hago publicidad y uno mínimo en redes sociales. Aislarme del entorno (esa no es novedad, de hecho lo único bueno de este confinamiento es el aislamiento social que agradezco pero que nadie cumple) no ver muchas noticias (imposible cuando tienes una madre que sólo quiere verlas y que mejor distraigo con películas o sus novelas) pero esto es lo que hago:

*Sigue a rajatabla el horario que te impongas: sí, sé disciplinado y ponte uno si quieres seguir escribiendo, sé organizado y constante. Siempre lo he dicho.
*Aléjate de los noticieros; eso deprime más y corta de tajo tu concentración e inspiración, en serio, no se trata de que seas indiferente a lo que pasa en el mundo, es imposible no serlo pero si estás pendiente de noticias mientras escribes estás fregado.
* Si eres obsesivo como yo y te pican las manos por escribir esa idea que tienes rondándote en la cabeza, entonces escribe en papel, no dejes todo a una máquina que cuando le da el patatus puedes perder todo y allí si vas a desear morirte. Escribir en papel a mí me ayuda muchísimo, tengo más papel que una tienda de útiles escolares, casi todos mis libros han nacido así.
*Aíslate al momento de escribir y escucha música: Sí, la música es la mejor terapia para todo (claro que depende del tipo de música porque algunas a mí se sacan a la madre de Grendel que llevo dentro o a Daenerys y me dan deseos de calcinar todo, si es cierto, hay música que sacan el lado destructivo) según tu gusto escúchala en la radio, en tu reproductor, en Spotify e incluso en el televisor. Hay sistemas de cable que tienen buenos canales de música por géneros, a mí me encantan y no te distraen porque no son videos como los de Youtube sino sólo la música que se reproduce, lo único que la pantalla te muestra es el álbum y el artista, los recomiendo, especialmente si debes hacer la limpieza de la casa.
*Cuando escribas en el monitor desconecta el internet; eso te distrae y no vas a avanzar o lo harás muy lento. Hazte un tiempo o dedica un día de la semana, (yo generalmente lo hago el domingo) y en mi cuenta de Hootsuite programo las publicaciones para fb, twitter e Instagram. Cuando escribas dedícate sólo a eso, para las redes hay otro tiempo.

Estos son algunos de mis consejos, esta es parte de mi burbuja, la verdad siempre los he hecho, este tiempo de pandemia en lo personal no me ha cambiado mucho mi rutina personal de escritura, lo único es ese lío de cuando toca salir que es un día estresante y que obvio si me cambió la agenda pero por lo demás no siento tanto cambio. Sin embargo sí lo hay para otros, en donde el estrés los agobia más, si eres escritor en tiempos del covid y sientes perder tu horizonte y que estás bloqueado, te animo a seguir mis consejos. Te lo digo yo como ejemplo que en estos últimos meses he vivido de cerca dos casos en personas muy cercanas, a uno la suposición quebranta y al que ya es positivo, el negativismo y el terror también quebranta. Y también se quebranta el saberlo el pariente o el amigo porque por desgracia con este enemigo invisible no se sabe cómo actuará o si ya se tienen los días contados. Es un terror espantoso que te quita hasta el 50% de concentración pero aún así, sigue escribiendo, de enojo, de dolor, de frustración, escribe todas tus emociones porque no todo es alegría ni ser felices para siempre. En medio de esta calamidad —de la que mi familia puede dar fe— yo seguí, gracias a las oraciones de muchos que me dio paz y más confianza en Dios. 

Traté de concentrarme en la edición de Diana (mi más reciente libro publicado) y así mismo nació un relato que me ha servido de refugio y en el que sigo trabajando. Ya lo terminé de escribir en papel (quise hacer un reto de escribir en un mes) y ahora sólo debo pasarlo al Word, es algo que estoy compartiendo por capítulos en Booknet así que espero les guste, hasta el momento a encantado (es romance erótico, más erótico que romance) y pues como ven, si se quiere se puede. 
Deja que tu mente siga siendo tuya, el 70% de las afecciones en las personas proviene de lo que tanto piensan debido a la preocupación y yo decidí controlarme, el estrés sigue pero hay que saber controlarlo y no dejar que te controle. El escritor debe ser capaz de crear historias en cualquier circunstancia porque ese es el talento. Aprovechar cada emoción es una de las principales herramientas.
¿Y tú cómo pasas estos "tiempos de pandemia"? Reflexiona en este artículo.









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jueves, 9 de julio de 2020

La necesidad de escribir erótica

Esta es una entrada algo subida de tono (y si el título te encrispa pasa ya de largo y no sigas leyendo) pero debo actualizar el blog y quiero hacerlo con un tema que ya me rechina y que quienes escribimos, no nos vamos a cansar de machacar y ese es; el erotismo en las novelas escritas.

(Aquí vengo yo de metida en defensa del gremio de autores de literatura erótica)

No sé qué pensar de las personas que critican las novelas eróticas. ¿Por qué se ofenden? ¿Por qué son tan hipócritas y se revisten de moral cuando en realidad llevan la perversión sexual en la sangre? ¿Sabías que esa gente que tanto critica las novelas o películas eróticas en algún momento de su vida lo practicaron y seguramente les fue mal en la experiencia? ¿Sabías que esa gente que critica es en realidad adicta a la pornografía y ese es su mayor secreto? ¿Sabías que ese moralista que se llena la boca de decencia ha sido en realidad el peor de los adúlteros y fornicarios? Todos los que son adultos en algún momento de su vida han llegado a la perversión sexual, tal vez no tanto en la práctica pero si en el deseo y mejor ni me meto con quienes se creen religiosos porque por experiencia también les digo que son los peores “moralistas en público y pervertidos en privado” como lo dice Brian, el guitarrista de Queen en la película de Bohemian Rhapsody. ¿Te ofende que se diga la verdad? Pues métete mis palabras por donde te gusta. Lo que he dicho en este momento ha sido una necesidad y no se lo he dicho a Pedro para que lo entienda Juan, no, lo he dicho directamente por cierta gente, gente que conozco y me conoce, gente a la que si sigue hurgando le diré las cosas públicamente porque si bien yo fui criada de una manera, es mi pinche problema si quiero vivir mi vida de otro modo y escribir sobre sexo y temas relacionados, ¿qué acaso no es parte de la vida? El que esté libre de pecado que lance las piedras. (El moralista piensa que la perversión, ah no, que la “sexualidad” debe quedarse en sus cuatro paredes y jamás que se ande divulgando ni describiendo porque entonces nos hace “indecentes” pero tarde o temprano sus demonios le saltarán y el pasado siempre regresa para ajustar cuentas) y ahora que ya me desahogué (de manera diplomática) voy con el tema.  

Toda novela escrita por muy romántica que sea lleva su pequeña dosis de erotismo, mínima pero la lleva, con la breve descripción del momento basta. Ya lo he dicho en uno de mis más recientes artículos, está la novela romántica erótica, la que es más erótica y las otras que catalogo como “novelas sexuales” porque son bastante porno, esa es la realidad. Si en la novela que lees la escena sexual es “light” (o sea ligera) es decisión del autor porque su erotismo se basa más en la sensualidad y en las sensaciones sutiles que se puedan despertar, a mí me encantan esas tramas que van de a poco, que te dejan con ganas de más, que sientes que el prota te va acariciando el alma, que sólo sus palabras y acciones te prenden hasta desearlo y que cuando por fin se llega el momento, tal vez no se describa tanto pero si lo suficiente para que te sientas satisfecha. Esa es la novela romántica erótica, la que despierta sensaciones de a poco. La novela erótica es la que entra de lleno en el acto y lo describe sin pudor, tal vez no con un lenguaje tan subido de tono pero si la escena sexual es bastante descriptiva y dichas escenas se pueden repetir en todo el libro según como al autor le parezca (pero tampoco tanto como para rellenar porque es libro y debe tener una trama y no que los protas pasen como conejos o su equivalente → 10% trama 20% romance 70% pasar "follando" ¿qué es eso?) y las que catalogo “novelas sexuales” porque son como una película porno pero escrita, o sea, lo de imaginación es poco porque va directo al grano (se conocen y chan chan) y como voyerista te hace partícipe de lo que los protas hacen, ¿qué tanto tienen estas novelas? Ya tengo un artículo sobre el tema que te invito a leer dando click en el siguiente enlace. → ¿Novelas sexuales?

Pero volvemos al mismo dilema, ¿cuál es el problema de la gente con esto? ¿Qué acaso nunca han tenido sexo al menos una vez? ¿No han cumplido alguna fantasía? Ah no, el problema no es ese, el problema no es si lo ha gozado o no, el problema es que son temas demasiados íntimos como para que se lean, son situaciones que deben quedar en privado y jamás hablarse, porque quienes lo hacen ya se catalogan de inmorales y pervertidos. ¿Y qué si el sexo también puede leerse? Yo tengo una opinión muy clara de este tipo de gente y me disculpan por lo que diré pero el religioso (por lo general) es el peor, ¿saben por qué? Porque desea lo que se le ha prohibido y el pecado como sea atrae, como tengan sexo con sus parejas ese es asunto de ustedes, si han conocido o no un orgasmo es asunto de ustedes, si por falta de pareja recurren a la masturbación también es asunto de ustedes, al menos a mí no me importa ni me interesa, carajo, pero si piensan que por cualquier cosita ya están pecando y pasan en penitencia entonces les aconsejo algo; NO SEAN AMIGOS DE UN ESCRITOR SECULAR (no importa tu religión) porque todos, independientemente del género o de la trama deben escribir su dosis de erotismo sea suave o crudo y si les ofende las fantasías eróticas que están escritas pues lean sólo tratados religiosos y cuentos infantiles. Les recomiendo dos libros muy buenos; “Los cinco lenguajes del amor” y “El sexo ordenado por Dios” y quédense ahí, sin experimentar nada más.


Las novelas eróticas ya no son un simple gusto sino una necesidad, un deseo de expresar “a nuestro modo” historias que otros ansían leer aunque sea por entretenimiento. Vivimos un tiempo en que necesitamos divagarnos de tanta tensión y de la horrible realidad que nos rodea. Tanto para el escritor como para quien lee es un gusto, la erótica es uno de los géneros más apetecidos, más escritos, más leídos, más criticados y más demandados y también por donde más se ofende a quien la escribe. El erotismo es para los libros (del género) como el condimento que se necesita para darle más sabor a la comida a parte de la sal. Es una herramienta de la cual echar mano y cada quien la utiliza como quiera y a su estilo, ¿por qué juzgar? Recuerdo que hace tiempo atrás una autora recibió una serie de ataques no tanto por sus obras eróticas, (y no sé qué clase de lenguaje habrá utilizado porque ese es otro factor) sino por su apariencia que según, distaba y contrastaba demasiado de la ficción a la realidad, ¿y es que quien escribe erótica está obligada a ser una Barbie o una coneja Playboy? ¿Ya sacan la discriminación hasta en esto? O sea, ¿debe ser una mujer perfecta en cara y cuerpo para que llene las expectativas “masculinas”? Las novelas escritas son eso, ficción nada más y cada quien expresa dichas fantasías como mejor les parezca pero lo que me molesta es que se crea que quienes escribimos así lo hacemos por algo en concreto y las suposiciones comienzan a saltar; “que si eso quiere, que si eso le gusta, que si lo ha practicado, que si lo quiere practicar, que sólo sexo tiene en la cabeza” y así un largo etcétera… ¿Qué si tenemos fantasías con alguien en concreto? A nadie le importa, ¿Qué si deseamos algo en específico? Tampoco a nadie le importa, ¿Qué si estamos solas o acompañadas? Tampoco a nadie le importa. Escritoras de novela erótica hay muchísimas y las seguirá habiendo y los libros de la misma temática se seguirán publicando y se seguirán leyendo para que aunque sea en la ficción, se nos llene un poco ese vacío que en algún hueco del alma tenemos. Adoramos a los protagonistas masculinos (dependiendo de cómo sean) y quienes escribimos adoramos crearlos, los amamos. Toda autora ama a sus protagonistas aunque el lector les vea miles de imperfecciones y vuelvo a darte este consejo, si no te gusta leer novelas eróticas entonces consigue otra clase de amigos pero no critiques, no te creas santo y deja vivir a los demás que quieren vivir la pinche vida como lo deseen porque así son felices y como dice una canción “Qué importa vivir de ilusiones si así soy feliz” Por eso nosotras, las escritoras nos volvemos exigentes, no estamos tan locas, no, simplemente sabemos lo que queremos y cómo lo queremos y muchas veces más vale sola que mal acompañada porque las fantasías resultan mucho mejor que la realidad. Sí, te duele en el ego pero te aguantas. Piénsalo muy bien antes de criticar a una autora de novelas eróticas porque ¿sabes qué? Puede que te quede grande la yegua y como jinete le quedes debiendo.
Nosotras disfrutamos mejor el asunto.

No obstante (y en lo personal) aclaro que no todas las escenas son fáciles de escribir, ni tampoco se gozan (en el buen término) hay algunas que no y a mí me ha costado plasmarlas porque no me han hecho sentir bien y sin embargo, a veces son hechos que deben plasmarse con un vuelco de nuestra imaginación para la ficción. Como ejemplos te daré tres escenas de "La Emperatriz" (ficción histórica sobre la piratería en el Caribe) la primera cuando llegan a la isla de la Tortuga a la taberna de Césare y Matt ve con sus propios ojos la sodoma que se tienen los hombres al comer y tener sexo a la vez (fue algo repugnante) la segunda escena, cuando Barrabás llega a buscar a Salamandra a su barco y lo encuentra teniendo sexo con cuatro prostitutas al mismo tiempo, como se describe la escena y los diálogos no me fueron fáciles pero lo hice y la tercera escena; cuando una joven "Elizabeth" es llevada a un búrdel en Asturias para que le enseñen las artes amatorias y que también pierda la virginidad. Esa escena donde ella fue una "observadora" del asunto (para que viera cómo era el trámite) tampoco me fue fácil describir pero debí hacerlo. De hecho, en mi reciente publicación, "Diana" (libro cuatro de las chicas Warren y el más erótico de la serie) hay una escena que de verdad me costó mucho escribir y que estaba dudando en publicarla, muchas veces quise eliminarla, lo pensé y lo pensé porque no es nada agradable pero al final lo dejé. Se trata de la experiencia de una chica en Las Vegas y dejaré que seas tú quien lea y decidas sobre el suceso. Así que como ves, hay cosas en el erotismo que rebasan la delgada línea y pasan a lo porno y a la perversión sexual, esto ya es asunto de quien escribe y cómo lo hace. (No todo es placer)

Y agrego un plus para el envidioso; deja ya de estar denunciando perfiles, o cuentas de escritores en cualquier red sólo porque “a quien tú sigues” te ofende lo que publica, ¿entonces para qué lo sigues? ¿Quién se tiene que ir al carajo? Busca algo de provecho que hacer y ya no estorbes, o estás dentro de la casa o afuera pero no en el umbral estorbando y antes de criticar reflexiona primero (sobre ti mismo) si no, vas a hacer el ridículo y terminarás siendo burla porque al menos el que escribe no niega la cruz de su parroquia, ¿y el que critica? ¿No prefieres quemarte (en el infierno) con dignidad al menos?

Y para quienes aman la erótica —de paso— les hago la invitación cordial para que lean mis obras más recientes y publicadas, te invito a leer ya el cuarto libro de la serie de mis chicas Warren disponible en Kindle (el más hot de los libros de la serie, te lo advierto) y también mi más reciente relato erótico titulado "Siete Días Siete Noches" que publico por capítulos en Booknet. Un reto que estoy disfrutando. ¿Me acompañan? (sólo si disfrutas el género si no, pasa de lejos)











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lunes, 4 de noviembre de 2019

Intercuela, Medicuela, Paracuela, ¿Qué son y para qué sirven?


Cuando tienes un menor de edad en casa lo más lógico es que tengas o hagas tiempo para dedicárselo y tener con él/ella ciertas actividades diarias aparte de las tareas escolares. Pues bien, entre esas actividades de fin de semana está el ver películas y a mí ya me tocó ver “obligada” (y por fin) “La Bella y la Bestia; Una navidad encantada” (¿qué quisieron hacer con esto? Ni idea pero la mala calidad en animación dista mucho de la película original.) En fin, el caso es que al primer tanteo no entendí ni papa, y cuando pregunto qué fue lo que acabo de ver la nena me responde; “dicen que es una historia dentro de la primera película, algo así como una escena eliminada pero quedó la idea, le dicen intercuela o algo así” (Ya se imaginan mi cara con esa respuesta y yo en mi mente rebobinando la cinta de la película original para saber dónde carajos encajaba esto. Ah sí, hubo invierno, cuando Bella y Bestia juegan a tirarse las bolas de nieve, ¿sería ahí?) El caso es que por esta anécdota me entró más la curiosidad, como escritores sabemos claramente (en los libros) lo que son bilogías y trilogías. Tenemos (y debemos) de tener claro la diferencias entre sagas y series, continuación de una historia o lo que la antecede, secuela o precuela respectivamente y el famoso “Spin-off” (obra derivada de un trabajo existente tomando a uno de sus personajes) etc… yo misma tengo varios artículos sobre estos temas, especialmente en la revista “Letras Prohibidas” sin embargo los términos mencionados en el título me fueron novedosos aunque no del todo desconocidos, o al menos de nombre y como buena curiosa me puse en acción a buscar lo que era esto antes de que me diera pesadillas. Lo que encontré fueron ejemplos en cine, así que me puse a buscar ejemplos en libros y si después de leer esto tienes más ejemplos en libros estaré encantada de leerte.

 

Intercuela: Narra los sucesos que ocurren entre dos historias ya terminadas, o sea hay un hueco y es allí donde transcurre la trama pero sin resultar novedoso aunque deba aportar algo. Un ejemplo en cine se dice que es “Rogue One” de Star Wars y en libros sería “El Padrino; El Regreso” (The Godfather Returns)

 

Medicuela: es una historia que transcurre durante los sucesos de otra ya terminada, diferenciándose de la anterior porque aunque puede o no haber salido de un hueco, existe un hilo y su trama debe ser novedosa y aportar nuevas cosas a lo que se supone sabemos. Un ejemplo claro dicen que es la película de Disney “Bambi II” (A mí no me consta porque no la he visto) y en los libros está “El caballo y el muchacho” de las “Crónicas de Narnia” ya que toma el tiempo de “El león, la bruja y el armario” cuando los chicos todavía eran reyes y reinas de Narnia.

 

Paracuela: es una historia paralela, una historia retratada por uno o varios puntos de vista, con situaciones distintas de la historia anterior pero producidas en el mismo espacio temporal, o sea, puede ser una misma historia contada por otro personaje. La paracuela tiene la misma cronología de su historia anterior (la original) pero que por ser contada por otro personaje tiene modificaciones importantes y/o desconocidas debido a la perspectiva de quien la cuenta y como resultado puede tener ligeras diferencias en su producto final. Lo bueno e interesante de esto es que abre muchas posibilidades a mostrar otros personajes, situaciones y hasta sensaciones que igual se han movido en el mismo tiempo de la obra antecesora. “Hakuna Matata” (El Rey León 3) sería una muestra de ello y en las novelas, la inconclusa “Sol de Medianoche” de  S. Meyer o “Grey” (y otras que siguen la moda y el hilo de que “narra el prota la misma historia”) serían un ejemplo.

 

Y como plus le agrego otro término: El “crossover” y creo que muchos autores caen rendidos aquí (aunque no sé si por seguir dándole cuerda a una historia) en el crossover se cruzan dos o más personajes de historias diferentes e interaccionan entre ellos, sucede también con historias (entornos/universos) diferentes entre sí. Esta “estrategia de mercadeo” como se le llama tiene como intención el mantener la atención del público, aprovechándose de su entusiasmo y curiosidad por saber más de determinado personaje en otras tramas y situaciones. Un ejemplo sería DC Comics y Marvel (un universo infinito) Alien vs Predator, Batman vs Superman o ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (ver al malgeniado Donald y al tarado Lucas me pareció una escena tonta) y en los videojuegos un ejemplo sería “Super Smash Bros.” Donde los personajes populares de la franquicia “Nintendo” están revueltos. ¿Conoces libros así?

 

Teniendo ya estos términos más claros podemos saber si estamos cayendo en alguno de ellos cuando presentamos nuestros libros. Muchas autoras indies caen en el “spin-off” o sea que toman a un personaje secundario de determinada novela y lo ponen como prota de su propia historia (Marvel y DC Comics se pintan solos para esto) y muchas veces en dicha historia (libros) hacen un “cameo” poniendo en alguna escena a los protas originales de la historia anterior, ¿han leído cosas así? (ya no sé si esto entra en los “clichés”) pero no sólo los indies hacen esto, los hay de editorial y no me dejarán mentir porque es la verdad, ¿cómo se le llamará a una historia (nueva) con nuevos personajes pero con la aparición de personajes o protagonistas de otros libros en dicha historia? (ya me siento mareada e incapaz de pensar, en serio)

 

En el artículo de la revista con respecto al spin-off confesé que algunas lectoras me preguntaban si haría una historia de mi personaje de Dylan de “Ocaso y Amanecer” y de Alonso del libro de “Ariadna” a ellas les gustaría saber un poco más y yo sigo en el mismo dilema, no tener en mente hacer algo así. Hace poco terminé de leer una bilogía de romance paranormal de una amiga y por tratarse de libros cortos yo me quedé con ganas de saber más, como lectora le escribí preguntándole si tenía la idea de hacer alguna continuación y me dijo que no porque un autor debe de saber dónde poner punto y final, respeto su respuesta y la acepto, sin embargo dado a lo corto de los libros (pienso yo) que debieron haber más escenas y una resolución algo diferente porque el mero final me dejó así 😲😱 y más siendo una buena historia (no podía creer que allí acababa.) (Sé que yo me extiendo, lo sé, pero ese es otro cuento.) Ella me dice que ahora no piensa en seguir con esa historia pero nunca se sabe a futuro, lo importante es —como volvemos al tema— tener clara lo que son las continuaciones de las historias, seguir ese mismo hilo y no hacer varios “atajos” como si fueran la raíz de un árbol que en la mayoría de las veces confunda.

 

Cuando publiqué “El Broche” una lectora me dijo que esperaba ansiosa la continuación (creo que fue por la manera en la que terminé el libro) y es que algunas esperan leer algo más de Ian e Ivonne (ya que no escribí escenas sexuales entre ellos) y conocer de lleno la historia de Kate y Harold y eso sería ir a ese pasado, a ese Richmond confederado entonces como ven, encajar dos tramas y que pese más la del pasado no es algo sencillo y requiere trabajo, (no sería la primera vez que trabajo así) hasta la fecha confieso que tengo sólo algunas líneas escritas, pero ¿Cómo crear algo sin que se sienta spin-off? Un segundo libro de El Broche sería una continuación del primero y como les digo, con una trama no muy sencilla. Otras personas me han consultado también si haré alguna historia sobre Vlad y Jank, personajes de QQSM porque les gustaría saber un poco más, ya que aunque su participación en el libro fue algo esporádica tuvieron algo de peso por lo que son y lo que representan y porque son seres en donde hay mucha tela que cortar y merecen tener su protagónico, en su tiempo dije que no, pero nunca se sabe a futuro. Sin embargo (hablando de Ariadna) y a modo de “primicia” les confieso que en el “Epílogo” de las chicas Warren habrá un personaje del que sí me gustaría crearle su propia historia porque me parece interesante, son solo planes, no tengo nada concreto, ya luego él me dirá y ya veré si me meto al reto con una historia independiente sobre él.

 

Se preguntarán por ejemplo que hice entonces con Ángelo, (el prota de Ariadna) ya que él es primo de Giulio (el prota de Quiero que seas Mío) para esa época que comencé con este libro de QQSM no tenía este personaje del pintor, él nació directamente del libro de Ariadna y fue después que yo quise emparentarlo con el prota de QQSM por tener los mismos apellidos, pero sin que ambos libros tuvieran alguna conexión, de hecho tuve que encajar tramas y diálogos en cada uno para evitar alguna incoherencia. En Ariadna ya se muestra que él además de ser pintor tiene una herencia familiar de vinos toscanos y al final él debe hacer un viaje a la Toscana donde le pide a Ariadna que lo acompañe. En QQSM tuve que crear esa escena donde ellos llegan a la reunión familiar en dicho lugar y mostrar ese poquito más que no mostré en Ariadna, ¿se entiende? Sin embargo no considero esto ni crossover ni spin-off, aunque al parecer la serie de mis chicas Warren sí parecen ser una especie de “paracuela” no por contar lo mismo desde el punto de vista de cada una con sus respectivas modificaciones pero si porque los libros llevan una misma cronología de tiempo.

 

Y es que al final quienes deciden son los lectores, entonces el autor viene con algún relato para complacerlos, algunos los cuelgan como lectura gratuita en alguna plataforma, en cambio otros los venden al precio mínimo en amazon. Cabe aclarar que quien hace estas cosas debe ser el autor y no caer en los tan mencionados “fanfics” (de los que también hablé en la revista) y que tanta polémica pueden crear o con el consentimiento y mutuo acuerdo pueden crear entre dos o más ese llamado “crossover” y poner a ciertos personajes en otra trama.

 

Teniendo esto más claro me doy cuenta que puedo crear una “intercuela” o “medicuela” por ejemplo de mi saga Ocaso y Amanecer, (si se fijan bien dentro de “Nieblas del Pasado” verán que no es sólo una secuela sino también hay una precuela) pero no, como dice esta autora que les comento hay que saber ponerle punto y final a las cosas, la saga tiene su final y lo único aparte será una guía para entenderla, pero es más una herramienta no historias nuevas. La paracuela ya dije que posiblemente mis chicas Warren estén ahí pero spin-off o crossover no siento haber hecho porque si no caeríamos a la pregunta del millón, ¿qué fue primero el huevo o la gallina?

 

Y volviendo al principio, La Bella y la Bestia (2) no sería entonces intercuela sino medicuela, porque es algo que sucedió en ese invierno que nos muestra la película original y que sin embargo no vimos. Aclarado todo esto te pregunto, ¿tienes libros con estos términos? ¿Sabías que has escrito de esta manera? ¿La mayoría de tus libros están basados en otros que has escrito? Cuéntame que me gustaría saber.

 

 

 

 

 

 

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