viernes, 9 de junio de 2017

Cambios en el idioma español; ¿Ayuda o dolor de cabeza para el escritor?



No se trata de jugar a formar palabras con cubos o con el Scrabble ni cantar y repetir las canciones del abecedario y las vocales que aprendimos en la escuela o que como maestros y tutores le hemos repetido a nuestros alumnos desde el kínder. Quienes nos dedicamos a esta profesión, carrera u oficio de la escritura sabemos que estamos expuestos a todo desde el momento en que hacemos público un simple párrafo. Decirse ser escritor es como estar en la mira de todo el mundo pues obvio lo que más se nota es tu ortografía y la manera en la que escribes. Quienes han cursado una carrera universitaria y más diciéndose que han estudiado letras tienen muchas más posibilidades a tener menos críticas en el ámbito editorial o de redacción, los primeros refiriéndose a quienes han estudiado literatura y corrección y los segundos siendo específicamente periodistas. Tener o dedicarse a una profesión como el escribir conlleva estar al tanto de todos los cambios que se pueden dar en torno a la gramática de la lengua española o castellana, es como ser médico, músico o ingeniero,  no se termina de estudiar porque siempre hay cosas nuevas que aprender y ponerlas en práctica, quedarse estancado es imposible, ni siquiera una opción, el deber es avanzar, estar al día, actualizado y por ende, innovar.

Se dice que si decides ser escritor es porque llevas años leyendo literatura y poniendo en práctica lo que has aprendido, vas a reflejar un estilo según tu gusto por las letras y obvio no tendrás problemas en la ortografía y gramática sin contar con la imaginación que debes tener para crear una historia. ¿Pero qué pasa cuando por ejemplo a la RAE le da por decir esto y esto ya no en cuanto a las palabras que ya conocías? No es que esté desactualizada sino que son cosas que de verdad marean y que para colmo a uno le vienen a perturbar a lo que cómodamente uno se ha acostumbrado. ¿Qué son los libros? No son más que un puñado de artículos, sustantivos, verbos, sujetos, núcleos, predicados, adjetivos, adverbios, pronombres, preposiciones, acompañados de comas, puntos, comillas, guiones y hasta números. Palabras que pueden estar en modo determinado o indeterminado, en neutro o contracción, en masculino o femenino, en singular o en plural, sea propio, común, simple o compuesto, sea derivado, aumentativo o diminutivo, despectivo o gentilicio, regular e irregular, prefijo y sufijo, interrogativo, exclamativo, calificativo, demostrativo, numeral, posesivo, determinativo, sea transitivo, intransitivo o ditransitivos, sea infinitivo, participio o gerundio, indicativo, subjuntivo o imperativo, en presente, pasado o futuro, pretérito perfecto, imperfecto o pluscuamperfecto, de modos, tiempos y lugar, de grados y cantidad, de relativos, orden y afirmación, coordinantes, subordinantes y mejor ni le sigo a las copulativas porque no faltará quien piense ya otra cosa, marea todo lo que expuse ¿no es así? Un libro es esto pero expuesto de otra manera, no se puede escribir nada sin lo antes mencionado, son las reglas.

Sabemos que la médula espinal de un libro (o de su autor) es la ortografía, la gramática, la sintaxis y su estilo o tono de narración. Los que somos noveles y no tenemos editores nos tenemos que poner pilas con este tipo de cosas, (aunque el estilo y tono ya es cosa de cada autor) todos cometemos errores, todos confundimos palabras, sabemos la catástrofe que puede causar el poner o quitar una sola letra, necesitamos corregirnos, necesitamos todo tipo de ayuda, necesitamos estar al día, seguir estudiando, seguir aprendiendo y como dije poner en práctica lo aprendido. Siempre he dicho que los editores y correctores son algo así como el hada madrina, tú te presentas como la Cenicienta pero no puedes ir al baile en harapos y llena de ceniza, así que debes pasar por “su magia” para presentarte como una princesa y que todos en el castillo te vean con el mejor vestido, con tu mejor apariencia pero como el cuento… recordemos que es sólo magia y es el príncipe quien tiene que ver más allá de esa joven desconocida, de esa sirvienta, sucia y harapienta que es a la única a la que le queda la zapatilla y que siendo como es, (sin aparentar nada) es cómo lo va a conquistar realmente. ¿Qué quiero decir con esta metáfora? Sin que nadie se ofenda, presentar un libro que ha pasado por un editor/corrector o como le quieran llamar es algo así como saludar con sombrero ajeno, aunque sea tu historia reconoce que ni siquiera está ahí el 50% de lo que realmente escribiste (cómo lo escribiste, vale aclarar) porque te han editado aquí y allá, quitado esto y puesto aquello para tan, tan, la obra llegue al baile con una apariencia que no ha sido la original. No se trata sólo de poner o quitar acentos, puntos y comas sino muchas veces de sustituir una palabra por otra y cambiar el orden de determinada oración para que la frase suene mejor, (un editor o corrector no cambia tu historia solamente se limita a editar/corregir, la historia sigue siendo del autor pero un porcentaje de la ortografía y gramática no) No soy experta en el tema pero sé cómo trabajan y cómo se dedican a corregir, es un proceso que lleva tiempo y cuidado, no sólo es tachar X letra del manuscrito como dije, en su deber también está asesorar al escritor y hasta trabajar a la par (en algunos casos) e inclusive se compara el borrador original con el nuevo y obvio la diferencia debe ser grande, es por eso que las grandes editoriales tardan hasta un año en sacar un título porque este no es ni siquiera un trabajo de meses dependiendo del número de páginas, tal vez a lo mucho seis u ocho si van a ritmo promedio porque a la Cenicienta no sólo hay que vestirla con sus mejores galas, hay que bañarla, hacerle manicure y pedicure, perfumarla, maquillarla y peinarla y obvio todo eso lleva tiempo. 

Bueno no he venido a enfocarme en el trabajo de un editor/corrector que merece sus aplausos por presentar al mundo algo que se pueda leer sino que vengo a hablar de la ortografía y la gramática y lo que se ha cambiado y que nos tiene mareados. Obvio esto no es novedad, los cambios no los hicieron ayer,  como dije yo lo sé ¿Por qué entonces sigo escribiendo así? Porque así me da mi real gana y no, no es una falta de respeto sino que tengo muy arraigado el conocimiento de años atrás, atesoro mucho mis libros de español de más de veintitantos años, mis diccionarios y libros de lectura, seguiré escribiendo “sexy” porque “sexi” no me gusta como se ve, es cuestión de estética, (pienso que si usamos palabras en inglés dentro del español deben conservarse como tal en su idioma o viceversa) seguiré escribiendo “sólo” o “solo” porque para mí si hay una diferencia entre la una y la otra, con lo de los adverbios (sufijos mente) trato de no abusar, intento mejorar. Que si antes era k ahora es q, que si algunas veces los días y meses del año van en mayúscula y la mayoría en minúsculas y ese tipo de cosas, ¿alguien se pone a pensar lo tedioso que son los cambios? Recuerdo que tiempo atrás todo nombre propio no sólo de personas se escribía con mayúscula. Sé que a nadie le gustan los cambios y como dije menos a quien está acostumbrado a su “zona de confort” así que no es que esté desactualizada es sencillamente como decía el buen Jaimito el cartero “quiero evitar la fatiga” porque no es fácil escribir, editar, corregir y volver a escribir y volver a editar y corregir cuando todo lo hace una sola persona y lo dice alguien que reconoce sus errores porque es eso lo que hace crecer. Soy irreverente lo sé, me gustan las cosas a mi modo, no es que no tome consejos, al contrario, los valoro mucho pero soy algo difícil de impresionar, por eso yo misma hago las cosas y mientras no tenga un editor a mis espaldas o una editorial que me represente y me obligue a seguir normas seguiré escribiendo como lo he hecho hasta ahora, al menos es mi esfuerzo y sé que deberé hacerlo aún más porque no es suficiente. ¿Conoces mi estilo al escribir? ¿Has leído mis libros? Como dice mi querido Jack Sparrow: “ese soy yo, el único y original” ¿Y acaso no es ese el sello de cada autor?







viernes, 5 de mayo de 2017

Mis personajes en APS Ariadna



Leía hace poco el interesante artículo de una amiga con respecto al escoger los nombres para nuestros personajes de libros (lee aquí) y eso puede ser tan tedioso como la indecisión también de donde ubicar la trama de nuestra historia e incluso la época (lee también mi post aquí) Otro de mis artículos hablaba también sobre la construcción de la novela y compartí como yo lo hacía con los personajes y esto se relaciona con esto de los nombres porque al menos yo los clasifico en protagonistas, antagonistas y villanos, personajes secundarios masculinos y femeninos, personajes terciarios y personajes de mención, cada uno clasificados en colores ya establecidos por mí; rosa, azul, púrpura, naranja, amarillo, verde y blanco. (Si quieres leer el artículo aquí) Es sólo una manera personal de organización pero como comentaba en dicho artículo esta técnica me ayudó a darme cuenta por ejemplo (aunque mucho después de escribir el libro) del exceso de personajes que tiene APS Ariadna y leyendo el artículo de esta amiga con respecto a la indecisión de los nombres cuando se deben elegir vengo a compartirles mi ejemplo. Por fortuna y como se lo dije a ella yo no tengo problemas con elegir nombres y hasta ahora me gustan todos los que he elegido para mis libros pero si es algo que lleva su tiempo y también para meditar. Aquí les dejo los que utilicé para la historia de Ariadna, quienes leyeron, estos nombres les serán muy conocidos o al menos los recordarán.
Como ven según el color y la participación de cada uno a veces el secundario pasa a ser terciario y el terciario pasa a ser secundario según la trama, definir esto es decisión del autor, los nombres que dejé en negro corresponde a los blancos o sea a los personajes que sólo se mencionan pero que no se ven o que se ven pero que no tienen un nombre. Para un lector es algo excesivo porque jamás va memorizarlos a todos aunque el autor si se los sepa de memoria, es posible que llegando a la mitad del libro ya nadie se acuerde del nombre de los padres o tíos de Lucas o los maestros de idiomas de Ariadna por ejemplo lo que supone una desventaja y también es posible que al final del libro ya no se sepa a ciencia cierta porqué de un momento a otro se le complicó la vida a la chica. Hasta hace un año Ariadna era mi libro más extenso (de ahí a veces hacer una bilogía en las historias) y aunque Aurora —juro que intenté evitarlo— está en la misma línea mi obra más extensa —hablando de un libro completo— es una versión más grande de 6 x 9 de “El Príncipe de Bórdovar” con más de seiscientas páginas (no pude editarlo completo en las medidas estándar) y “Quiero que seas mío” con más quinientas páginas (sin chance a tener espacios) para poder publicarlo en 6 x 9. Los personajes son importantes en mi opinión, todos sin excepción porque aunque sólo se mencionen su participación tiene algo de importancia si por algo se hace. ¿Te ha pasado tener muchos personajes en un solo libro? ¿Te confunde esto como autor? ¿Prefieres tener menos o más? Espero que este ejemplo te ayude a tomar la mejor decisión al momento de presentar una historia, igual lo importante es disfrutar el proceso.




P.D. Si quieres saber qué pasó con ese viaje a la Toscana de Ángelo y Ariadna lee la segunda parte de "Quiero que seas mío" para conocer un poquito más.







itxabustillo.wixsite.com/itxabustillo 

viernes, 10 de marzo de 2017

Plagios y violaciones del Copyright


“ (…) y además robaron mi copyright” dijo la autora de “The Joy of Cooking” cuando vemos su escena en la famosa película “Julie y Julia” acusando a la editorial que la publicó y a la que además ella le pagó una fuerte suma por dicha publicación que resultó ser una “timada” como lo dijo. Ficción o no, el diálogo del guión estuvo bueno y algo para aprender.
No sé si soy la única que debe hablar abiertamente de este tema en repetidas veces pero este es el cuento de nunca acabar y en caso de “violentar la originalidad” pienso que ya va siendo hora en la que se les debe “socar las tuercas” a ciertas personas que incurren con descaro en este delito como si fuera una simple transacción bancaria o pasar la pelota de un lado a otro. Una demanda por plagio como su nombre lo dice es el procedimiento jurídico que se entabla por parte del afectado contra quien le copió una obra sea total o parcial, violentando así sus derechos de autor y propiedad intelectual.
Vale aclarar que no es lo mismo a que determinado autor que has seguido te inspire a escribir tratando de imitar lo que ha hecho, son varios escritores que reconocen y dicen quiénes son sus autores favoritos y las lecturas que los llevaron a crear sus historias. (Uno de los más imitados en fantasía es Tolkien y su Tierra Media) Es como una cadena que va abriendo una brecha entre un autor consagrado a otro que inicia, teniendo como desventaja el simple hecho de “una imitación” sea de trama, estilo y narrativa porque no hay quien falte y comience a comparar y luego no te quejes ni te ofendas si te dicen, “escribes igual a…” o “esta historia se parece a…”
Pero volviendo al tema, como es un artículo algo extenso te sugiero que lo leas bien sentadito(a) y mires los puntos de vista que expongo.

Como sabrán una de las últimas noticias de la farándula apunta a la demanda por supuesto plagio contra una pareja de cantantes y una de estas personas ya antes se le había mencionado por parte de otra también por plagio, (de hecho según se dice parece tener un historial de canciones plagiadas.) La demanda corre y si está admitida pues los señalados no tienen otra opción que responder dentro de determinado plazo si ya están notificados, luego de sabrá si se da lugar a lo dicho por las partes afectadas y quien tiene o no la razón.
No es un tema nada nuevo cuando al igual que la piratería parece también deporte, hace unos años escribí una entrada sobre esto debido a un dime y diretes que se tenían las fans de cierta saga con la de una famosa trilogía y las pedradas comenzaron a lanzarse sin importar a dónde fueran a caer. Esto me hizo escribir esa entrada y a su vez porque también fui afectada con respecto al tema, no porque yo estaba de parte de unas y en contra de otras, sólo me limité a ser espectadora sino porque a mí también –como escritora- me habían copiado algunas cosas y fue algo que me indignó en su momento. Lo dije como es mi derecho y allá si alguien inteligente lo dedujo, lo que no me imaginé es que fuera una brecha para que siguieran haciéndolo y de manera descarada.

Si quieres leer el post títulado "Original o Copia" click aquí  

Y es que no se necesita hacer una copia total y de manera descarada, con sólo hacerlo parcialmente y con tantas “casualidades” que se convierten entonces en similitudes es más que suficiente para que quien se sienta afectado pueda proceder como mejor le parezca, simple y sencillamente por el hecho de que otra persona sacó provecho de su trabajo lucrándose y sin siquiera haber dado los créditos.
  
En la tercera edición de la revista Letras Prohibidas escribí un interesante artículo sobre lo que sucede con el Copyright y lo fácil que es faltar al respeto pero también la penalización del mismo según las leyes cuando se da lugar por tres simples pasos:
1. Haciendo un uso comercial de la obra ajena y su contenido (copiada) por segundas y terceras personas. (En este caso el que copia (escritor) y quien respalda la obra (editorial)
2. No respetar la integridad de la obra original existente haciendo sus variantes. (Esto es tomar la idea y hacerle los cambios para presentarla como propia)
3. No reconocer la autoría original ni dar créditos porque también es delito y otra manera de violar los derechos de autor.
 Si no se respetan estos tres primeros pasos y peor si se comprueba la falta, el autor intelectual de la obra literaria o artística o dueño de alguna patente si ha sido afectado está en su derecho de actuar y llevar el caso a cualquier tribunal. 

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Nota: Insisto y ustedes mismos pueden informarse; esto es con respecto a “obra literaria” o sea un libro publicado y no fic, el fan fic se desestima y no da lugar a demandas por ser obras derivadas. Un autor afectado puede demandar a quien haga un fic pero quien lo escribe no puede demandar por un “plagio” a nadie porque él mismo está cometiendo ese delito. El autor de un fic que luego lo toma y lo hace libro para venderlo puede meterse en un lío por ser el primero en violentar los derechos de autor, así que no es ejemplo ni para decir “pío” (tomen nota) 
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En otro post hablé sobre lo que es la copia de lo que se conoce como fan fic, ( lee el post “Y hablando de adaptaciones” aquí ) teniendo que haberlo aclarado debido a un suceso que me afectó directamente hace un tiempo atrás en un grupo de fb en donde hasta me señalaron de apropiarme de una idea, pues no, no me le apropié porque la que escribió lo sabía, yo le di créditos que ni siquiera agradeció y para colmo -y en venganza- si me copia descaradamente a mí sin notificarme nada y ese fue el detonante para que yo entonces decidiera seguir escribiendo la historia y vender también así como ella lo hacía. Su intención de “desplazar” lo que yo había hecho la llevó a dar otro paso hasta que llegó el momento de sacarlo en cara de la peor manera. No es lo mismo escribir un fic basado en no sé qué (idea original) a que luego se tome la “referencia” y volverlo “libro” de autoría propia cuando ha sido tomado de un trabajo ya existente y que para colmo no es de dominio público. Una cosa es entrenarse como “cuenta historias” y no con ideas propias sino basados en otros trabajos bajo un punto personal y otro asunto muy diferente es tomar dicha historia, hacer los cambios y sacar provecho, por si todavía no les termina de caer la moneda hasta el fondo esto si es un delito. (No por nada cierta autora hasta se borró ella y el escrito del sitio fan fiction) Es por eso que muchos autores de renombre están en contra del fan fic llegando a prohibir que se hagan -basadas en cualquiera de sus obras- esta clase de “escritura pasatiempo” solicitando no hacerlo y advirtiendo con proceder de manera legal contra quien sea si llega material de este tipo a su conocimiento ni aunque sea gratuito.

¿Quieren un mejor ejemplo más gráfico? Aquí va:
Supongamos que Steve Johnson es un autor consagrado en suspenso policíaco en el que su protagonista Anthony Morgan lleva a los lectores por los mejores casos y aventuras y tanto gusta que saltan fan fics de su serie del detective Morgan. Pedro Pérez es uno de ellos que escribe un fic en la red inspirado en las historias de su autor favorito, pero no sólo escribe de él, a Pedrito también le encanta sumergirse en giros propios que le da a los caballeros del Zodiaco, serie de la que es fanático hasta los tuétanos. No pasa nada si él sigue compartiendo lo que escribe por mera diversión pero un día a Pedrito lo instan sus amigos a escribir de manera más profesional y basarse en lo que escribe sea del autor Steve en su serie policial o de los caballeros o por qué no y combinar las dos cosas, sería bueno ver a Seiya como detective ayudando a la joven Saori a resolver un caso enredado y así Pedrito se pone manos a la obra haciendo los cambios de algo que ya había escrito –y compartido en la red- y finaliza según él su primer libro como profesional (ya no como fic.) El caso es que comienza a lloverle tanto críticas buenas como malas y los lectores hacen de las suyas, comparan lo que ha hecho, lo acusan de plagio y los fanáticos -especialmente del autor- están que arden porque Pedrito está sacando provecho a costa de otra persona y su trabajo. ¿Creen que podría salvarse de una demanda? Y no es que él haya puesto a su prota en un santuario, bueno más bien su santuario era su modesto apartamento en el último piso de un edificio y no es que la chica era la mera diosa Atena pero si padecía de cosas extrañas que podía saberlas únicamente a través de un profesional porque se le había metido en la cabeza que podía ser la reencarnación de alguien. Para colmo utiliza las mismas locaciones que usó el autor del libro, casi su misma trama, frases y métodos para resolver los casos y hasta los mismos gustos de Morgan en cuanto a comida, películas, música y también hasta con amigos del detective que Pedrito aprovechó para personalizar a Hyoga, Shiryu y Shun, (obvio con otros nombres) haciendo que la obra de esta persona fuera entre un 30 y 40 % de él y el resto una clara mezcla del libro de Steve y del manga de Kurumada. Así que a Pedrito no le queda de otra que reconocer lo que ha hecho y rogarle a todos los santos que no lo vayan a procesar porque se las va a ver tile, él puede ser demandado por lo que hizo pero él no podrá actuar contra nadie que saque alguna referencia de su fic sencillamente porque no tiene la autoridad “moral” para hacerlo porque para desgracia es una persona que ha nacido escribiendo como pasatiempo basándose en otras historias y no es ejemplo para decirle a otro que no haga lo mismo de sus obras. ¿Se entiende la metáfora? Mediten en esto. No se trata de estar en contra de quienes escriben fics pero si de quienes luego le dan vuelta a la tortilla saludando con sombrero ajeno.

(Si quieres leer un artículo sobre la falta de ideas, lee la quinta edición de la revista Letras Prohibidas )

Una demanda por plagios y violaciones del Copyright y la propiedad intelectual habiendo pruebas puede entablarse incluso de manera internacional. Uno de los casos sonados fue hacia el escritor Dan Brown cuando publicó su Código Da Vinci ya que se dice que un par de escritores encontraron “las referencias de sus obras” en el libro de Brown por lo que la demanda se entabló iniciando así un juicio que para colmo de ellos absolvió al escritor del delito del plagio por algo muy peculiar, obligando más bien a los demandantes a pagarle una fuerte suma de dinero por los daños y perjuicios que le ocasionaron al escritor a manera de indemnizarlo. ¿Qué hizo que Brown ganara la demanda? Sencillamente el que diera los créditos a los que todavía osan demandarlo. (El paso 3 que mencioné arriba ↑) El autor no se guardó nada y había dicho de dónde se informó de algunas cosas que necesitaba para su libro, si tenía la autorización de estas personas o no, eso no lo dicen el caso está que el juez no dio lugar a las acusaciones y dictó sentencia a favor de Brown. En otras palabras los otros fueron por lana y volvieron trasquilados.

Es curioso ver como muchos autores se valen de marcas, nombres de artistas y su imagen, canciones, películas y tantas otras cosas sin siquiera dar el crédito al final del libro o del vídeo, por si no se dan cuenta están cometiendo una infracción porque nada de lo que mencionan o se ve está libre de derechos, ¿o es que acaso creen que por ejemplo Peter Jackson llevó al cine los libros de Tolkien sólo porque le dio su regalada gana? Claro que no, él tuvo que tener la autorización de la familia y herederos del escritor. Simplemente el apellido Tolkien no es dominio público no digamos sus obras y no es porque ya dentro de algunos años se cumplirá el centenario de la publicación de El Hobbit sino porque el mismo autor tampoco llega a tener los cien años de muerto así que si la familia dice “no” a futuras producciones cinematográficas al él no le queda más que obedecer.

Como alguien que conoce de adaptaciones te aconsejo siempre dar el crédito a lo que hagas, no importa si la trama que escribas es otra o simplemente varía, NO ES TU IDEA y por lo tanto debes reconocer la verdadera fuente. Yo tengo escrito como hobby dos: una basada en una película y otra en un vídeo juego, en ambos casos NO SON HISTORIAS MÍAS NI DE DOMINIO PÚBLICO (aunque las narre con mi propia voz) por lo tanto mi deber es citar su fuente de origen (título original y autores) y que su lectura sea completamente gratuita. Respetando el trabajo ajeno me respeto yo misma porque en ningún momento estoy infringiendo la ley. Si yo no falto el respeto espero que tampoco me lo falten a mí porque no es justo y si me lo faltan también estoy en mi derecho de contraatacar y hasta devolver el golpe.

Hace poco mencioné un caso que también me afecta de manera indirecta y es el haber otro libro con ideas y trama similar a uno en el que yo participé en el 2015 porque definitivamente hay cosas que ya no son casualidades sino la apropiación de una idea hasta con personajes parecidos y las mismas locaciones. Cuando hay tantas similitudes esto no da lugar ni al beneficio de la duda, así que piénsenlo muy bien la próxima vez que quieran copiar si no se quieren ver envueltos en un lío legal que aunque se gana o se pierda igual no deja de ser un dolor de cabeza para todos los involucrados. Como escritor que te sirves de cualquier cosa que te ayude a formar la trama de tu libro estás obligado a dar los créditos, sea una canción, sea el nombre del cantante o actor, sea por la idea que te dio una película, sea una marca o tienda comercial, sea por alguna leyenda de folklore popular e incluso sea la frase de cualquier otro autor sea clásico o contemporáneo o simplemente la mera mención de un nombre que no es dominio público tu deber es dar ese crédito y la fuente de tu referencia y no presumir ni pretender intelectualidad como sucede con algunos escritores porque no habiendo esto de por medio estás dando lugar a una futura demanda.

Como persona natural que ha conocido este tipo de cosas y términos jurídicos y que para colmo lleva más de un año aprendiendo las “jergas” judiciales que ya me tienen china, me ha ayudado a empaparme de algunas cosas, aún más de lo que ya tenía conocimiento. Así que siguiendo el ejemplo de estos autores que prohíben fics de sus obras siento que deberé hacer lo mismo, no por fics sino porque ya lo hacen –con descaro- directamente de mis libros (existentes y publicados) y eso es un delito más grave que violenta mi propiedad intelectual. Una denuncia y luego una demanda por obra literaria copiada de otra (no de fic) y para colmo muy recién publicada y con pruebas de por medio puede llegar a ser admitida a través de un despacho jurídico y luego a través de un juzgado competente citando a las partes a comparecer en una o varias audiencias. (Quiero aclarar que las fechas de publicación son importantes y tomadas como pruebas al momento de comprobar la originalidad)

En mi caso me gusta dar los créditos correspondientes y quienes me leen lo saben pero para colmo a mí no me piden permiso ni me participan cuando algo de mis escritos les llama la atención (salvo este libro del 2015) y en el caso, así como sucede con los cantantes que mencioné al principio yo también podría actuar –y con pruebas- por algo tan simple que no es sólo la variante de una oración  -como dicen que sucede con la canción plagiada- sino como ideas y frases compuestas, locaciones y personajes, detalles de mis libros existentes (en el caso del derecho intelectual de autor) y agregar al combo una demanda por difamación (por ataque, señalamientos, humillaciones (bullying) y hasta amenazas) lo que se sumaría como daños y perjuicios, psicológico y emocional que da lugar también a una indemnización en calidad de multa y al menos acá son delitos, que aunque sean comunes pueden ser admitidos por el agravio verbal hecho, en un juzgado civil o dependiendo del caso pasa a lo penal. ¿Pueden entender que esto no es un juego? Si algunas cosas te hacen gracia puede ser que alguien te demuestre lo gracioso que puede ser y después del trueno el “ay” no se vale.

Agradezco a los profesionales del derecho a los que he recurrido por mera información y que me han instruido en el asunto instándome a prepararme, así como a no callarme en el más mínimo indicio que pueda afectarme como persona natural y profesional de las letras. Con este artículo quiero dejar claro que no permitiré otra copia parcial de nada, (ni ideas, ni frases, ni personajes, ni nada) y estaré presta a darme cuenta por mí misma quien lo haga tomando nota de todas las similitudes que pueda encontrar. Yo no me inicié en fics, yo no tomé ideas existentes publicadas en televisión para crear otras y sacar provecho comercial. Un fan fic debe quedarse así por lo que ya trae arrastrando, una adaptación de un fic NO es delito pero adaptar el fic como obra propia basada en otra SÍ. Una adaptación de X historia que no es dominio público NO es delito siempre y cuando se publique de manera gratuita y se den los créditos, si se vende SÍ infringe la ley y lo derechos de propiedad intelectual. Toda adaptación de un libro sin autorización que luego se venda, viola los derechos de autor y toda copia sea total o parcial derivada de otra obra literaria ya publicada y que no sea dominio público se considera plagio dándole al individuo el derecho para actuar conforme a la ley.
Así que aquí va mi política de autor:
“Como escritora y autora de varios libros en diferentes géneros me halaga y llena de alegría tenerte como lector y el que le des una oportunidad a mi trabajo, si lees, calificas, reseñas, compartes y promueves te lo agradeceré con el alma pero como escritora y autora también me veo en la necesidad de pedirte seas lector, escritor novato o escritor auto-publicado o de editorial que te abstengas de plagiar y hacer derivados de mis libros. No copies NADA ni hagas adaptaciones de mis obras literarias que nos lleve a un problema personal y legal haciéndonos pasar un incómodo proceso judicial. Todas mis obras así como mi nombre son una marca y están registradas bajo los derechos de autor y propiedad intelectual tanto en Honduras como también en Safe Creative en España. Benito Juárez decía “El respeto al derecho ajeno es la paz” y de la manera más respetuosa te solicito también respeto y evitarnos momentos incómodos. Si algo de mis libros llama tu atención y deseas tomar referencia por favor házmelo saber y dialoguemos. Muchas gracias por la atención.”

Espero que este artículo te haga reflexionar.